En las villas hay valores religiosos que en otros barrios no los tienen

Entrevista al Padre José María Di Paola
Co-Responsable de la Pastoral de Villas

 

Hace doce años que está en la Villa 21-24 que pertenece al radio de la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé de Barracas. Junto con una veintena de sacerdotes de la Arquidiócesis de Buenos Aires están destinados para atender pastoralmente al conjunto de habitantes de las villas de emergencia de la ciudad.

 

Se trata del Padre José María Di Paola que junto al sacerdote Gustavo Carrara conducen el Equipo de Sacerdotes para las villas de emergencia. Un lugar más de honda preocupación pastoral para el Arzobispote Buenos Aires, el Cardenal Jorge Mario Bergoglio.

 

Con motivo del documento llamado "Las drogas en las villas: despenalizada de hecho" y del que ANUNCIAR diera cuenta en nota separada, entrevistamos a este joven sacerdote que vive la profundidad de su ministerio apostólico en un lugar donde la dignidad de la persona humana está siendo permanentemente pisoteada.

 

- Padre José María al enfrentar este problema del narcotráfico… ¿No será tiempo de llevar a cabo el reclamo de muchos de erradicar las villas?

 

No, de ninguna manera. Las villas son barrios obreros que tienen sus valores. Fueron levantados con mucho esfuerzo por parte de sus habitantes. Precisamente estos valores religiosos son los que sostienen a sus habitantes. Cualquiera que venga podrá ver que existen numerosos signos, manifestaciones e imágenes religiosas. Aquí todavía hay mucha solidaridad.


En el documento anterior que dimos a conocer ya planteamos que la erradicación no es la solución. Además, hay que analizar el problema de las villas separada del narcotráfico.

 

- Pero la gente tiene mucho temor cuando al tema de las villas se refiere.

 

El temor siempre nos lleva hacia la simplificación de los problemas. Debe haber una etapa para analizar tranquilamente el problema donde todos tomemos esto como algo serio. Lo que debemos hacer es reurbanizar las villas y no erradicarlas.

 

- ¿Las fuerzas de seguridad y las autoridades no saben de esta situación del narcotráfico en las villas? ¿No hacen nada?

 

Escapa a nosotros el tema del combate del narcotráfico pero puede asegurarle que el problema no es solo de las villas ya que está en todos lados. Hasta existen países enteros que están tomados por el poder del narcotráfico.

 

- ¿Si es tan difícil la vida en la villa porqué la gente no se va de allí?

 

En las villas todavía existen muchos valores que en otros sectores de la sociedad ya no se ven. Aquí toda la gente se ayuda, son solidarios, se conocen. Muchos se sienten a gusto. Hay otros barrios en la ciudad de sectores económicamente más elevados donde sus vecinos ni siquiera se conocen y mucho menos se saludan o brindan ayuda. Aquí todavía hay mucha solidaridad.

 

- ¿Son concientes que esto puede ser tomado como una acusación hacia el Gobierno o las autoridades?

 

Sería una lectura absolutamente equivocada. Nosotros solamente queremos señalar la existencia de una realidad. No hay ningún ataque a nadie.

 

- ¿Hay mucho fervor religioso en la villa?

 

Es impresionante y se da durante todo momento. La zona está plagada de imágenes religiosas. El pasado 8 de Diciembre, cuando celebramos la Fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, a la misa vinieron siete mil personas. Me parece en que muchos lugares no sucedió esto. Creo que un ejemplo como este, lo dice todo.

 

Eduardo Barrantes
Coordinador
Producciones Periodísticas