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El Alfa y la Omega”, diecisiete años evangelizando
en el aire de la radio
Buenos Aires, 08-11-10. (AI).- El programa que produce ANUNCIAR
Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación
Civil cumple diecisiete años de vida, desde su primera
emisión el 8 de noviembre de 1993. Desde entonces EL
ALFA Y LA OMEGA marcó la diferencia en la
producción y realización en este tipo de emisiones
de orientación católica. Su creador Alfredo
Musante, presidente de ANUNCIAR y director
responsable del multipremiado programa manifestó que
"nunca creí que este programa llegaría
tan lejos, sabemos que producciones de este tipo con el tiempo
dejan de existir ya que al no contar con sponsors o apoyo
publicitario de ninguna índole desaparecen y quedan
olvidados en la historia de la radio".
Es evidente que Musante siente que si bien este programa le
permitió conocer gente con realidades diferente, lo
más importante es haber profundizado el conocimiento
pleno del mensaje de Jesús contenido en los Evangelios.
“Es maravilloso cuando conoces lo que el Maestro nos
habla a través de su Palabra y lo actual que es hoy
en el 2010”, cuenta enfervorizado para proseguir confesando
que “diecisiete años de vida de un programa de
radio es el resultado de mucho esfuerzo, de mucha pila para
que esto siga al aire. No es fácil ya que haces un
gran sacrificio, tanto personal como familiar, ya que sin
quererlo todo el entorno se adapta a este proyecto”.
Al estar en la parte creativa, Alfredo reconoce que el Señor
le va poniendo a personas que, cual compañeros de ruta,
van ocupando los espacios justos ofreciendo talentos en pos
del anuncio de la Buena Nueva en los medios. “No puedo
quejarme de estos diecisiete años ya que fueron muy
gratificantes”. Especialmente, siente que la etapa iniciada
en el 2005 junto a Carlos Guzmán “hemos descubierto
que se puede evangelizar con humor, utilizando la ironía,
la sátira y el absurdo para hacer mas llevadero y ameno
el mensaje”.
Premios y reconocimientos
Como saben el programa radial EL ALFA Y LA OMEGA
ha sido en su rubro y género el que más reconocimientos
y premios tiene en la Argentina; Solo bastará decir
que más de veinte organizaciones del país y
del exterior han reconocido la excelencia en su realización,
conducción, producción y artística del
programa.
“De todos los reconocimientos entre los 33 premios y
más de 60 nominaciones que hemos recibido con EL
ALFA Y LA OMEGA, sin duda, el más esperado
y valorado era el premio SANTA CLARA DE ASIS”
nos expresa Alfredo, ampliando que “son como esas cosas
importantes que deseas que te pasen en la vida”. Al
respecto, su evaluación es que los otros premios otorgados
por organizaciones que premian producciones de diversas propuestas,
le aportan la seguridad de hacer un producto donde se abre
el juego y se comparte la realidad que cada persona debe afrontar
cada día, lo cual se torna realmente interesante. “Debo
decir que me han dado la oportunidad de relacionarme con colegas
de diferentes medios de todo el país y hacer una gran
amistad con ellos”.
El valor agregado del programa
“Después de estos casi seis años que formo
parte de esta aventura de radio se han despertado en mí
diversos sentimientos” confiesa Carlos Guzmán,
el otro conductor del programa. Y agrega que “la poca
o casi nula experiencia que tenía en el medio radial
me producía una gran angustia por tener que enfrentar
un micrófono sin demasiada experiencia en el tema y
cierto temor de no cumplir las expectativas”.
Recordando el momento de incorporarse al programa Carlos recuerda
que, después de mucho tiempo, Alfredo estaba retomando
el mismo colmado de expectativas y ansiedades por reflotar
el proyecto. “Es como un hijo para él y yo temía
no estar al altura de las circunstancias y defraudarlo”,
se sincera Guzmán. “Pero, el cartel se encendió,
iluminando en rojo “EN EL AIRE” y allá
fuimos”. Y recuerda que al principio todo eran nervios
y dubitaciones al punto de recordarse como un “alfredo
dependiente”, dejando que, quien es hoy su amigo, llevara
el volante, los tiempos y temas del programa.
Así fue pasando el tiempo y una extraña relación
simbiótica se fue produciendo entre ambos. Una sintonía
fina que a veces con solo miradas les permitía comprender
lo que cada uno quería o pensaba, De ese modo, en forma
muy fluida, fueron desarrollando un producto que a través
del tiempo se fue moldeando. “Hasta que”, recuerda
Carlos, “mi participación fue cada vez más
activa, pujando para proponer temas, formas o música
quitándole sanamente el rol protagónico y casi
absoluto a Alfredo, para convertirnos en un “tándem”
muy compartido y dialogado”.
Es aquí donde comienzan a aparecer los personajes "Guzmán-Musante"
y el programa produce un giro sin retorno hacia otros caminos,
otras dinámicas donde el humor empieza a jugar un rol
importante. La ironía, la crítica y la sátira
juegan una constante que aumenta programa a programa.
Según Carlos, es aquí cuando experimentaba un
sentimiento de alegría por el trabajo realizado. “La
satisfacción por poder mostrar otra cara de la Iglesia,
tal cual yo la entiendo, defiendo y fundamentalmente pregono”
manifiesta orgulloso.
Lo que este comunicador entiende es que EL ALFA Y
LA OMEGA es un programa que viene con un bagaje de
historia construida por personas con un amplio espectro de
opciones en cuanto a vivir la fe se refiere. Al punto que
debió asumir la idea de lo religioso que Alfredo Musante
traía y sobre la cual debió adaptarse sin resignar
nunca a su libertad de decir lo que pensaba, sentía
o pareciera oportuno decir. “Esto me a hecho sentir
libre e independiente en mi actuación”.
Para Guzmán se experimenta la sensación de estar
en un programa hermoso y con un estilo distinto, desde donde
se puede abarcar un arco interesante de temas que sirven tanto
de elemento formativo como de descubrimiento y acrecentamiento
de conocimientos. Al punto de contener editoriales que desde
la impronta de sus conductores abordan temas que, muchas veces,
no se habla en otros medios.
“Para mi hacer EL ALFA Y LA OMEGA es
un bálsamo donde puedo dar rienda suelta a la imaginación
y desarrollar muchos temas” dice Carlos y agrega que
“es poder mostrar una Iglesia-Pueblo de Dios donde realmente,
más allá de las doctrinas, se apunta a vivir
como hermanos” y completa que “es poder cumplir
un servicio para la evangelización, apostando al hombre
para cambiar el mundo, trabajando en el proyecto de nuestro
Gran Jefe desde este otro lugar de la comunicación
que es tan importante y en mi caso complementario con mis
tareas como catequista, dirigente scout y matrimonio servidor
en el movimiento de Encuentro Matrimonial”.
Eduardo Barrantes
Coordinador
Producciones Periodísticas
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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