Políticos
participan de un proyecto ideológico contra la vida
Buenos Aires, 16-07-10. (AICA).- “Hay muchos argentinos
que están dispuestos a salir a la calle, a movilizarse
para defender los derechos de los chicos y que entienden la
institución del matrimonio como una realidad distinta
de las uniones homosexuales”. Así lo expresó
el español Ignacio Arsuaga Rato, presidente de la ONG
“Hazte Oir”, que durante una visita a la Argentina
participó de la masiva marcha en defensa del matrimonio
que se realizó el pasado martes frente al Congreso.
En diálogo con AICA, dijo que en la Argentina hay algunos
políticos que están participando de un “proyecto
ideológico” contrario a la vida y a la familia
“y que están tratando de desnaturalizar, de cambiar
las instituciones fundamentales de la sociedad argentina.
Puede haber consideraciones de tipo oportunista, electoral,
en toda esta cuestión, en toda esta batalla, pero también,
desde luego, hay un proyecto ideológico que se quiere
desarrollar, fundamentalmente a través de las leyes.
¿Qué sensaciones se lleva después
de haber participado de esta manifestación a favor
de la familia?
Esencialmente me llevo a España la idea de que hay
muchos argentinos que están dispuestos a salir a la
calle, a movilizarse para defender los derechos de los chicos
y que entienden la institución del matrimonio como
una realidad distinta de las uniones homosexuales; por lo
tanto, es una sociedad muy viva.
Fue una manifestación muy alegre, muy colorida, llena
de carteles. La verdad es que fue un día muy bonito
y un privilegio haber podido estar aquí apoyando a
los argentinos en esta batalla tan importante que están
librando.
¿Qué puntos en común observa
con las manifestaciones de este tipo organizadas en España?
En España tenemos a un presidente de Gobierno, José
Luis Rodríguez Zapatero, socialista, profundamente
ideológico y extremista en sus planteamientos y ataques
al derecho a la vida y a la familia. Aquí en la Argentina
he comprobado que también hay algunos políticos,
algunos diputados y senadores que están participando
de este proyecto ideológico y que están tratando
de desnaturalizar, de cambiar las instituciones fundamentales
de la sociedad argentina. Puede haber consideraciones de tipo
oportunista, electoral, en toda esta cuestión, en toda
esta batalla, pero también, desde luego, hay un proyecto
ideológico que se quiere desarrollar, fundamentalmente
a través de las leyes.
¿Ha notado algo distinto, característico
de la manifestación de aquí con respecto a las
españolas?
En España todas las movilizaciones a favor de la familia
y a favor de la vida las hemos planteado siempre desde el
punto de vista aconfesional, no religioso. Siempre hemos sido
asociaciones de la sociedad civil las que hemos convocado
y, por supuesto, luego la Iglesia Católica y otras
confesiones se han adherido a la convocatoria y animaron a
los fieles laicos, católicos y evangélicos,
para que participen en las manifestaciones.
Ayer me llamó mucho la atención porque la presencia
concreta de los católicos y de los evangélicos
en el acto fue muy significativa. Eso quizá se deba
a que en España el laicismo ha avanzado mucho más
rápido que aquí en la Argentina y directamente
los argumentos que tienen que ver con la religión o
con la fe se rechazan de plano, mientras que aquí la
expresión pública de la fe se vive de una forma
mucho más natural.
También me llamó mucho la atención el
ambiente festivo. Yo creo que es propio de los argentinos
-no sé si de la herencia italiana o directamente de
este país-. La cantidad de carteles que trajeron todos
los ciudadanos que estuvieron en la manifestación,
todo ese colorido naranja, gorros, camisetas, globos…
la verdad es que fue un ambiente más festivo que en
las manifestaciones que realizamos en España.
Durante su presencia en la Argentina ha visitado algunas
universidades ¿Cuál es la importancia de los
jóvenes en estas iniciativas?
Lo más importante de estas movilizaciones, de esta
reacción ciudadana, en mi opinión, es el tomar
conciencia de que no estamos solos, de que tenemos una voz
que merece la pena ser escuchada y que podemos cambiar el
curso de la historia, podemos influir en las votaciones. Es
una labor que corresponde a toda la sociedad argentina, a
los mayores y a los más jóvenes también.
En la manifestación me encontré con muchísimos
jóvenes que vivían esa movilización como
algo alegre, como algo positivo. Nosotros, por supuesto, no
estamos en contra de los derechos de los homosexuales ni en
contra de los homosexuales. Estamos a favor de la vida, a
favor del matrimonio, a favor de la familia y a favor de los
derechos de la infancia y eso, desde luego, tiene mucho que
ver con una visión positiva de la realidad. En la manifestación
pude comprobar cómo los argentinos están en
este buen camino.
¿Qué perspectivas ve para una mayor
conexión y unidad entre las entidades españolas
y argentinas vinculadas con el seguimiento de los temas de
la vida y la familia?
Creo que en un mundo globalizado es cada vez más importante
que tengamos contacto, que nos conozcamos, que compartamos
experiencias. Yo, por ejemplo, me llevo a España esta
vivencia de la manifestación. He aprendido cosas que
podemos instrumentar en España. También he tratado
en las reuniones que he mantenido en universidades y en otros
ámbitos, transmitir toda la experiencia que llevamos
acumulada de varios años de movilizarnos en España,
y creo que pueden surgir oportunidades no sólo de compartir
información y de compartir mejores prácticas,
sino también de colaborar en instituciones internacionales.
Por ejemplo, los españoles apoyando todas las movilizaciones
que se realizan aquí en la Argentina y los argentinos
apoyando también lo que estamos haciendo en España.
Creo que hay un proyecto ideológico contrario a la
vida, contrario a la familia, que se desarrolla en todo el
mundo y desde luego, los que defendemos la vida y la familia,
y las libertades fundamentales, tenemos que apoyarnos mutuamente.
Fuente:
www.aica.org
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