La
selección argentina: es el fiel reflejo de los argentinos
Claro, ante el hecho consumado parece muy fácil criticar
lo alcanzado en Sudáfrica; pero, no lo sería
tanto si lo pudiéramos mirar desde la profundidad que
provoca la indudable admiración que todos sentimos
por Diego Armando Maradona.
Pero, a ello debemos sumarle nuestra arrogancia, soberbia
y autosuficiencia. Somos ganadores antes de jugar los partidos,
criticamos lo de afuera antes de ser críticos de nosotros
mismos, y lo que realmente nos caracteriza: no somos capaces
de decir lo que hace falta decir en el momento justo y a quién
lo necesita, tenga el nombre que tenga. Los argentinos no
“tocamos” a los ganadores, sólo los dejamos
hacer.
Esta es nuestra idiosincrasia y se la puede observar en todos
los campos.
Nos subyuga nuestro propio talento y nos rendimos a sus fluctuaciones
sin considerar algún tipo de optimización por
el lado del estudio o la disciplina. Siempre prevalece “la
idea” -por mas repentina que esta fuera- a cualquier
plan fundado en los conocimientos. Creemos más en la
improvisación que en la planificación, dado
que, en la mayoría de los casos se “zafa”
en base al talento que tenemos para improvisar. Improvisamos
en lo creativo como en la solución de los problemas
que generamos con la improvisación.
Jamás leeremos las instrucciones anticipadamente, habida
cuenta, que ya sabemos cómo hacerlo y recién
lo haremos cuando todo lo probado haya sido infructuoso.
Y esa es nuestra conducta habitual, como una forma de disimular
la ignorancia sobre algunos temas, los que en verdad son pocos...
(casi es imposible despegarse de esa actitud)
Son pocos, porque nos animamos a todo, simplemente, debemos
probar, y luego, aprender sobre la misma marcha de los acontecimientos,
no importa cómo resulte la prueba, ya que, en la creencia
de que “Dios es argentino” indefectiblemente aparecerá
la fórmula que corrija lo que haya sido mal hecho.
En todo somos así; los políticos, funcionarios,
empresarios, dirigentes y pueblo en general.
Si convenimos que lo expuesto es –al menos en algo-
parecido a nuestra conducta más común, deberíamos
también convenir, en que no caben las sorpresas ante
los resultados negativos.
Lo hemos podido observar en este mundial de fútbol,
que muy bien nos puede hacer pensar en alguna nueva forma
de hacer las cosas, y no sólo en lo futbolístico,
sino, en todos los aspectos.
En mi caso particular, en que lo mío no tiene nada
que ver con el fútbol, no tengo mas remedio que asociarlo
a lo que pasa en mi especialidad, y lamentablemente, debo
decir que ocurre exactamente lo mismo que en el fútbol.
En radiodifusión también todo se hace en base
a la improvisación, existe algún “iluminado”
que cree que sólo por gozar del apoyo oficial, puede
proponer cualquier “mágica idea”, sin leer
las instrucciones y sin importarle los resultados; mientras
que a su alrededor “revolotean los Bilardos” que
-a pesar de tener los conocimientos necesarios- no le dicen
lo que le deben decir, a fin de evitar el fracaso.
Edgardo Molo
Asesor Técnico Legal
Especialista en Radiodifusión
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