Sanergia: falsa medicina
de la Nueva Era para la razón y la fe
MADRID, 05-07-10. (ZENIT.org).- Después de varias
consultas dirigidas a la Red Iberoamericana de Estudio de
las Sectas (RIES) por parte de personas preocupadas por una
terapia alternativa denominada "Sanergia", uno de
los expertos de la RIES, Vicente Jara, explica en este artículo
en qué consiste y ofrece un juicio desde su conocimiento
del fenómeno de la nueva religiosidad y desde la fe
cristiana. El autor es dominico seglar y bachiller en Teología.
Ha dirigido en Radio María España el programa
"Conoce las sectas", y es el responsable de la web
About Sects and Cults.
Sanergia es una más de las múltiples técnicas
falsas, de pseudo-medicina en concreto, que pululan por los
países de occidente esquilmando el dinero a la gente
en base a palabras rimbombantes, mixturas de filosofía
oriental, gnosticismo, capacidades autocurativas, potencial
humano, y lamentablemente haciendo burla de la enfermedad
y la debilidad del ser humano, que a veces en su desesperación
y frustración, en su dolor y su angustia, es fácilmente
engañado por este tipo de embaucadores.
En este artículo podrán leer una gran cantidad
de frases y palabras raras, esotéricas, carentes de
sentido, pero con una capacidad no pequeña de sonarles
atractivas y esperanzadoras, a modo de talismanes que reclamarán
su atención, cuánto más si están
buscando sanación ante una dura enfermedad propia o
de un ser querido.
"Sanergia", dice su fundador Alessandro di Masi,
"es una forma de curación bioenergética,
te conecta con el Diseño Original, con la frecuencia
vibratoria curativa, y te reprograma, te limpia los meridianos
y libera tu fuerza vital canalizando tu energía. Con
Sanergia desactivas las enfermedades antes de que aparezcan,
transmitiendo a las células mensajes de salud, de vida.
La sociedad moderna mata las células con sus mensajes
negativos. Cada vez que tomamos una pastilla le decimos al
cuerpo que está enfermo y eso reafirma la enfermedad".
Lamentablemente, con estas falsedades se engaña a las
personas negando la existencia de agentes patógenos,
de virus y microorganismos, de la predisposición por
el ADN en las personas a padecer ciertas enfermedades, de
las variaciones en los sistemas inmunológicos de los
seres humanos, y en definitiva, en todas las conquistas de
la humanidad en ciencia médica.
Es en el "Centro de Investigación Bioenergética
(CIB)" de Girona (España), donde di Masi tiene
su consulta principal. Lo fundó cuando se unió
con una mujer que "vivía en un bosque aislada
de la sociedad en compañía de un burro y dos
gatas. Se nutría de todo lo que puede proveer un bosque.
Curaba a la gente con raíces, hongos, hierbas e imposición
de manos".
Ellos hablan de "curaciones milagrosas, fuera de la lógica,
alivio de dolores incluso ante situaciones de quimioterapia,
curación de trastornos mentales", y dicen que
"las enfermedades más peligrosas son las más
fáciles de curar. El poder lo tiene uno mismo, y puede
curar a otros a distancia". La curación es sin
contacto físico, siguiendo con las manos las vibraciones
del universo que tiene cada uno. Según di Masi "el
hombre tenía en su pasado remoto la capacidad de auto
curarse que perdió en el transcurso de los tiempos.
Los animales las tienen aún, e incluso los niños".
El cúmulo de barbaridades que alegan los dispensadores
de Sanergia es elevado, y no tenemos tiempo para detenernos
demasiado en cada una de ellas. Todo va en contra de la misma
ciencia antropológica, histórica, médica,
etc. todo afirmaciones sin ningún fundamento científico.
Si algo sabemos con claridad del pasado remoto del hombre
es que la mortandad era altísima, la vida media de
las poblaciones era de 30-40 años, las mujeres morían
muchas veces en los partos, la exposición al clima
suponía un desgaste altísimo en la salud, la
ingesta de nuevos alimentos de cultivos que iban apareciendo
en las sociedades sedentarias que se iban formando no era
del todo óptima para la salud, y la ingesta de animales
enfermos que eran más fáciles de cazar llevaba
a veces aparejado el que muchas enfermedades de ellos pasaban
a los poblaciones humanas que eran por ello diezmadas.
Si no estamos aún convencidos del descaro de estos
pseudo-médicos digamos que en sus propias palabras,
"si uno no se sana con Sanergia no se sanará con
nada." Según ellos, "no juzgan, no dan opiniones,
no recetan. Conocemos las causas de las enfermedades y las
comunicamos a los clientes, mientras que los médicos
prescriben una medicación que quizás alivia
el sufrimiento pero jamás cura. Sanergia no cura enfermedades
sino que sana a la persona. Los médicos se ocupan de
curar enfermedades y los sanergistas se ocupan de tu salud".
Su método de curación es "fácil,
no hay reglas, curamos pero no sabemos cómo curamos.
Siempre funciona".
Sanergia tiene un poso de Chamanismo, Reiki, Programación
Neurolingüística (PNL), Numerología y demás
corrientes sin ningún fundamento científico
propias de la "New Age" (Nueva Era). Seguir Sanergia
es perder el dinero y el tiempo que sería preciso para
encontrar la verdadera solución médica a un
problema de enfermedad. Entendemos que la desesperación
puede llevar a cualquiera a acudir a este tipo de personas,
a un curandero de fuerte personalidad y escasos escrúpulos,
pero es un error que puede ser fatal.
¿Qué decir del precio? Los sanergistas ofrecen
sesiones o bien 2 ó 4 ó 6 sesiones, resultando
un gasto total de varios cientos de euros.
En su concepción del mundo, típica de la Nueva
Era, consideran que todos estamos unidos, es un panteísmo
craso, con tendencia al solipsismo, y así dicen que
"todos somos moléculas provenientes del original
Big Bang. Tú eres toda la gente, todos son tú".
Sinergia, como cualquier pseudo-medicina y magia que acampa
por sus fueros en nuestro occidente, como siempre ha sido
y sigue siendo, ataca con virulencia en dos frentes y se opone
directamente a ellos. Por un lado ataca de raíz a la
ciencia, a la razón, a la medicina, como hemos podido
comprobar. Por otro lado, ataca a la fe, a la fe cristiana
y a los cristianos, a la Iglesia católica. Así,
di Masi dice: "la mayoría de los enfermos de este
planeta son cristianos. Hay más hospitales en Europa
que en todo el mundo reunido. Nos han educado con el ejemplo
de un hombre desnudo crucificado y tenemos que sufrir, pagar
por nuestros pecados, ser humildes, sumisos, respetuosos,
obedientes, crédulos".
Alessandro di Masi es un manipulador de la verdad al no reconocer
que en los países occidentales hay más hospitales
y el desarrollo de la medicina ha sido tan elevado no por
lo que él afirma, sino por el pasado egipcio-greco-romano
y posterior judeo-cristiano que ha potenciado la razón
científica, el cuidado a los pobres, los desvalidos,
y el conocimiento de la creación por considerarla obra
de Dios, y ser manifestación del Reino la sanación
del enfermo, una herencia donde la Iglesia ha demostrado y
sigue demostrando su cercanía a los pobres y enfermos,
tal y como Jesús de Nazaret, el Cristo, predicó
e hizo. Por otro lado, su ataque a la muerte en cruz de Jesucristo
y su concepción de la Redención y Pasión
demuestra el no haber entendido el sentido soteriológico,
salvador y redentor de la Cruz y la Resurrección, el
triunfo de la Vida sobre la muerte.
Sigue diciendo di Masi: "las personas que rezan son las
que no tienen fe. Si rezan continuamente es porque no tienen
fe ni en el sanador, si en dios ni en sí mismos. Tú
eliges, tú eres Dios, lo que crees es lo que creas."
Creo que no les quedarán dudas del tipo de ideología
que subyace en Sanergia, el deseo diabólico de "ser
como dioses", en oposición a la razón y
a la fe.
Es por ello que la razón y la fe han de ser nuestros
más preciadas pertenencias en esta vida y que más
hemos de cuidar, potenciar y proteger, ya que como nos recordó
Juan Pablo II en el inicio de la encíclica Fides et
Ratio, "la fe y la razón (fides et ratio) son
como las dos alas con las cuales el espíritu humano
se eleva hacia la contemplación de la verdad".
Fuente:
www.zenit.org
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