Cuando
reina la confusión...
En nuestro país hay dos clases de personas, las que
manejan lo que no entienden y las que entienden de lo que
no manejan. Es tan gracioso como dramático, pero, es
la terrible realidad con la que nos hemos acostumbrado a vivir.
Pero a veces, hay quienes, que por sus propias confusiones,
logran confundir aún más a quienes los escuchan
como si fueran eruditos en todo.
En ocasión de tener que expedirse y suscribir un documento
en repudio a los escarches a periodistas, el Dip. Dante Gullo
(FPV), argumentó –en su negativa- que el juicio
simbólico en la Plaza de Mayo no debía ser prohibido
porque este sería un acto democrático dentro
de un marco respetuoso de la libertad de expresión.
Seguidamente, agregó: - “qué suerte que
hace muchos años no se prohibió la ronda de
los jueves, a las Madres de Plaza de Mayo”. Y todo esto
lo dijo en un evidente estado de plena confusión –no
podría ser menos-, ya que cualquiera puede advertir
que no es lo mismo reclamarle a un gobierno inconstitucional
–como el de la dictadura- que hacerlo con los periodistas.
Nada comparable. Todo muy triste. Una confusión lamentable.
Y digo “confusión”, para darme el lujo
de poner una pizca de buena fe en este asunto.
En aquellas rondas, las Madres manifestaban contra la dictadura
militar y clamaban por el respeto a la constitución,
mientras que en esta oportunidad se iría en contra
de los principios constitucionales sobre libertad de expresión;
porque no es coherente generar el miedo -de ser enjuiciado
en la plaza pública- por vertir opiniones. Esa práctica
es contraria a la libertad y al pluralismo que dicen defender
y respetar. Es apología de justicia por mano propia.
En realidad, el miedo lo tienen los débiles que creen
que el no permitir un acto contrario a las garantías
constitucionales, puede luego ser perjudicial en las urnas.
Confunden orden con represión; confunden “chicha
con limonada”, y muerden su propia cola. Fueron ellos
mismos quienes exageraron las consignas de “no represión”,
y ahora el desmadre ha tomado semejante entidad que no es
posible –siquiera- que el Cardenal Bergoglio, pueda
aconsejar “mesura”, sin que dicha palabra sea
asociada a “dictadura”.
Todos queremos paz; necesitamos paz entre los argentinos.
No podemos estar tan confundidos en cuanto a las cosas importantes
que de verdad necesitamos como sociedad. Necesitamos saber
que el país debe ser sólo uno, para crecer;
que no podemos estar divididos toda la vida y mirando hacia
el pasado, del cual deberá hacerse cargo la justicia
y luego la historia, de manera implacable.
Cuando reina la confusión, reinan los poderosos: “A
río revuelto, ganancia de pescadores”, dice el
viejo refrán; pero, no debemos ser nosotros, los ciudadanos,
“los pescados” de esta historia.
Edgardo Molo
Asesor Técnico Legal
Especialista en Radiodifusión
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