Avasallamiento
y tolerancia
No se advierte reacción alguna, por parte del Poder
Legislativo o del Poder Judicial, respecto al avasallamiento
que hacen las autoridades de la radiodifusión sobre
los fallos judiciales, que sus-penden –en todo el país-
la aplicación de la nueva Ley de Medios SCA 26.522
y cualquier tipo de reglamentación tendiente a ponerla
en vigencia.
Hemos visto que –a pesar de la existencia de sendos
fallos judiciales que pusieron “en tela de juicio”
a la citada nueva Ley de Medios- el organismo pertinente -ex-Comité
Federal de Radio-difusión (COMFER), o ex-Autoridad
Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA)-
ha continuado con la promoción y difusión del
“Relevamiento Obligatorio” (Resoluciones 1, 2,
3 y 4 AFSCA/10) y de los plazos establecidos para su cumplimiento.
Evidentemente, aunque la Autoridad de Aplicación –en
este momento- no puede funcionar por dicha situación,
igualmente ha seguido presionando a todos sus administrados
(licenciatarios, autorizados, permisos precarios provisorios,
televisión de baja potencia y señales privadas)
para que cumplan con las presentaciones del censo antes del
15 de marzo del corriente año.
En este tema se ha involucrado a una inmensa cantidad de
radiodifusores actuales (regulares y no regulares), y de radiodifusores
potenciales, además de aquellos otros que sólo
le prestan servicios a la industria televisiva.
De hecho, para poder cumplir con las exigencias del censo,
los involucrados deben costear diversos gastos (contadores,
agrimensores, homologación de equipos, gestores, etc.),
sin tener todavía en claro qué es lo que pasará
con la ley suspendida o con esta reglamentación –ahora
no auto-rizada-; ya que de todas maneras –de ponerse
nuevamente en vigencia- correspondería establecer una
prórroga al vencimiento.
Sin ir más lejos, el lunes 15 de marzo (vencimiento
del plazo), la cola para la presentación de las planillas
del censo llegaba hasta la misma vereda del organismo de la
calle Suipacha, de lo que se puede advertir que el temor a
no ser registrado o reconocido tuvo mayor influencia que la
razonabilidad de una prórroga legalmente inevitable.
Ahora bien, ¿cuándo y quién se animará
a poner fin a esta situación de avasallamiento a la
justicia, a las normas, a las instituciones, a los reglamentos
y convenios internacionales y a los principios constitucionales?
Sería importante que lo expuesto sea evaluado desde
el punto de vista de los simples ciudadanos, de los radiodifusores
actuales y potenciales, de quienes deben recibir estos servicios
y de quienes son servidores de la industria de la radiodifusión,
en cualquiera de sus formas.
También sería interesante que se leyeran con
mucha atención cada uno de los requisitos que figuran
en las “planillas de adscripción”, y evaluar
luego la constitucionalidad de algunos de ellos.
No cabe duda alguna, desde mi óptica particular, que
la nueva Ley de Medios SCA aparenta tener buenas intenciones,
pero, termina permitiendo muchas de las malas.
Un viejo precepto dice que: “El atropello será
proporcional a la tolerancia que se le tenga”
Edgardo Molo
Asesor Técnico Legal
Especialista en Radiodifusión
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