| El porqué
del último documento del Episcopado
Los obispos argentinos ven un clima
político alejado de las sanas aspiraciones
Buenos Aires, 27-11-09. (AI).- Según consigna un cable
de la agencia AICA que aquí reproducimos, el arzobispo
de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María
Arancedo, explicó que el reciente documento “Somos
hermanos, queremos ser Nación”, sintetiza la
reflexión del plenario episcopal sobre la situación
del país, pero aclaró que es “una mirada
de pastores, no de técnicos ni dirigentes políticos,
que no nos corresponde”. No obstante, reconoció
la honda preocupación existente entre los obispos argentinos.
“La mirada de un pastor tampoco es una lectura exterior
o estadística de la realidad, sino un ver desde la
fe las condiciones humanas, morales y espirituales en que
se desarrolla la vida del hombre, tratando de considerar,
además, las causas de esta realidad como los posibles
caminos superadores. Esto responde tanto a la exigencia de
la dignidad del hombre, como a nuestra responsabilidad de
presidir desde la Iglesia el camino del Evangelio que Jesucristo
nos ha dejado como una misión. Por ello podemos decir
que es el hombre, en su realización plena e integral,
el camino primero de la Iglesia. No hablo de estrategia, sino
de una misión recibida”, precisó en su
alocución semanal por radio.
El prelado dijo que el texto parte de una “mirada pastoral
de la realidad”, en la que los obispos han podido constatar
que en el pueblo “existen hondos deseos de vivir en
paz y en una convivencia basada en el entendimiento, la justicia
y la reconciliación”.
Sin embargo, indicó, se percibió también
“un clima social alejado de esas sanas aspiraciones”,
al que los obispos definieron “en términos de
violencia verbal y física en el trato político
y entre los diversos actores sociales, la falta de respeto
a las personas e instituciones, el crecimiento de la conflictividad
social, la descalificación de quienes piensan distinto,
limitando así la libertad de expresión, con
actitudes que debilitan fuertemente la paz y el tejido social”.
“A ello se agregaba ‘el desprecio por la vida
en la violencia delictiva’, como la realidad de una
‘situación de pobreza que es dramática
en muchos hermanos nuestros’”, señaló.
Por último, monseñor Arancedo detalló
cuáles eran, a entender de los obispos, las causas
de esta situación que “vemos y denunciamos”,
y recordó que, como pastores, dijeron que “a
raíz de estos problemas que nos debilitan como personas
y sociedad, vemos su gravedad en que estamos inmersos en una
crisis cultural, moral y religiosa. No se trata de una cuestión
sólo económica, su problemática es más
profunda”, aunque prometió seguir ahondando sobre
el tema.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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