| El paso de los anglicanos
es fruto del auténtico ecumenismo
Roma (Italia), 23 noviembre 2009 (AICA).-En un acto académico
realizado en Roma pocas horas antes del encuentro entre el
papa Benedicto XVI y el líder de la iglesia anglicana,
Rowan Williams, el cardenal Walter Kasper, presidente del
Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, refiriéndose
a la apertura de la Iglesia Católica a los anglicanos
que solicitaron ingresar en ella, explicó que el paso
de muchos anglicanos a la Iglesia Católica es fruto
del auténtico ecumenismo impulsado desde el Concilio
Vaticano II.
El cardenal Kasper manifestó que el ecumenismo no es
una "opción" que la Iglesia puede aceptar
o rechazar sino que "es nuestro sagrado deber".
"El ecumenismo no es un apéndice de nuestras obligaciones
pastorales o un artículo de lujo. Los principios del
decreto del Concilio Vaticano II ‘Unitatis redintegratio’,
es decir el ecumenismo en verdad y amor son válidos
también para el futuro. Este decreto es la Carta Magna
de nuestro viaje ecuménico hacia el futuro", explicó.
El decreto "Unitatis redintegratio” precisa que
"promover la restauración de la unidad entre todos
los cristianos es uno de los fines principales que se ha propuesto
el Sacrosanto Concilio Vaticano II".
"Si llega a buen puerto (el paso de los anglicanos) no
se tratará de un nuevo ecumenismo, como se ha dicho.
Al contrario, ello se ha producido exactamente en conformidad
con el ‘Unitatis redintegratio’, que distingue
claramente entre conversiones, de una parte, y ecumenismo
como diálogo con las otras iglesias con el objetivo
de una plena comunión (unidad)", indicó
el Cardenal Kasper.
Reiteró que no se trata "de un nuevo ecumenismo",
sino fruto de los diálogos ecuménicos de los
últimos decenios, un fuerte impulso a proseguir en
nuestro compromiso ecuménico".
Fuente:
www.aica.org
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