Pedido de los obispos argentinos a los diferentes sectores sociales

Que el tratado de paz con Chile inspire la pacificación entre los ciudadanos

 

Buenos Aires, 12-11-09. (AI). Preocupados por el clima de tensión que los sectores políticos innecesariamente han instalado en nuestros país, los Obispos reunidos en la 98º Asamblea Plenaria, aprovecharon el la conmemoración de los 25 años del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile para que inspire a los ciudadanos argentinos a una solución pacífica de los problemas.

“Los argentinos y chilenos nunca agradeceremos suficientemente a Dios haber evitado la demencia de la guerra y mantenido el don de la paz. Puede ser que todavía no hayamos medido de manera cabal el abismo en el cual estuvimos a punto de caer”, dicen los obispos que participan del encuentro de la Conferencia Episcopal Argentina, en una declaración con ocasión de los 25 años del Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile.

Asimismo, piden que, en vísperas del bicentenario patrio, los principios que dieron origen al Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile, que dispone “la obligación de solucionar siempre todas sus controversias por medios pacíficos”, sean “inspiradores también en el presente para la conducta de los ciudadanos y de los diversos sectores sociales, y para las políticas que han de adoptar las autoridades a fin de cohesionar y pacificar al pueblo argentino, y celebrar con verdadera alegría el próximo jubileo de la Patria”.

Es indudable la preocupación episcopal por este clima que los medios de comunicación argentinos han denominado como de "crispación". Esto debido a las continuas marchas y manifestaciones de sectores piqueteros y representantes de movimientos sociales que cortan calles y autopistas, sumadas a algunas huelgas salvajes como las de los trabajadores de la empresa Kraft y los subterráneos porteños. Se suman los enfrentamientos entre sectores políticos, como los de Jujuy donde militantes de una corriente social atacaran a un senador radical y los bloqueos del sindicalismo cercano al gobierno a la circulación de diarios. Se mezcla y a veces se confunden, la cantidad de hechos delictivos y redes de narcotráfico que han generado un pesado clima de inseguridad.

De fondo, y como caldo de cultivo para la potenciación de este clima, aparece la creciente pobreza en la que cada día van cayendo muchos ciudadanos argentinos, incluso entre quienes poseen un trabajo, los cuales no podrán acceder a los novedosos planes de asignaciones universales, recientemente anunciado en forma pomposa por parte del gobierno argentino.

Texto de la declaración

1. El próximo 29 de noviembre se cumplen 25 años de la fecha en que los representantes de los Gobiernos de la Argentina y Chile firmaron en el Vaticano el Tratado de Paz y Amistad entre nuestras dos Naciones.

Por ello queremos dar gracias a Dios Nuestro Señor. Y, a la vez, recordar agradecidos la figura del Papa Juan Pablo II, quien, recién elegido para el ministerio del Supremo Pontificado de la Iglesia, tuvo la audacia de asumir la difícil tarea de Mediador que se le pedía, nombrando para ello al Cardenal Antonio Samoré.

Junto con ellos, queremos hacer memoria de los obispos chilenos y argentinos que nos precedieron, en especial del Cardenal Raúl Francisco Primatesta, los cuales, valorando el inestimable bien de la Paz, lograron con santa obstinación abrir el único camino que quedaba para preservarla: la mediación del Papa.

2. Los argentinos y chilenos nunca agradeceremos suficientemente a Dios haber evitado la demencia de la guerra y mantenido el don de la paz. Puede ser que todavía no hayamos medido de manera cabal el abismo en el cual estuvimos a punto de caer. E incluso que no hayamos valorado en plenitud los amplios campos que se han abierto para la cooperación e integración de nuestros pueblos, y cuánto podemos aún beneficiarnos.

3. Mirada a la distancia, la mediación de Juan Pablo II es mucho más que una acción pacificadora entre dos países litigantes iniciada hace más de treinta años, y concluida exitosamente hace veinticinco. Es una fuente perenne de inspiración de alta política internacional, que el Papa enunciaba en dos principios. El primero, buscar las coincidencias antes que las divergencias. Juan Pablo II lo expresaba así a las delegaciones argentina y chilena al comienzo de las conversaciones: “Convendría planear las negociaciones buscando en primer lugar, los puntos de convergencia entre las posiciones de ambas Partes; aunque la controversia aparezca bastante complicada, no debe ser imposible encontrar tales puntos”.

El segundo principio, cooperar entre las naciones: “Considero también oportuno que reflexionéis sobre las posibilidades que vuestras Naciones, tienen de colaborar en toda una serie de actividades dentro e incluso fuera de la zona austral. Del desarrollo de esas actividades pueden derivarse ventajas indudables para el bienestar de ambos pueblos y también -¿por qué no?- para otras Naciones. Creo que el descubrimiento y la preparación consiguiente de amplios sectores de cooperación crearían condiciones favorables para la búsqueda y el hallazgo de la solución completa para las cuestiones más complicadas del diferendo: solución completa y definitiva a la que es menester llegar” (Discurso 27 septiembre 1979).

4. En vísperas del Bicentenario 2010-2016, los principios que dieron origen al Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile, que dispone “la obligación de solucionar siempre todas sus controversias por medios pacíficos”, son inspiradores también en el presente para la conducta de los ciudadanos y de los diversos sectores sociales, y para las políticas que han de adoptar las autoridades a fin de cohesionar y pacificar al pueblo argentino, y celebrar con verdadera alegría el próximo jubileo de la Patria.

5. Hoy los Obispos argentinos peregrinamos al Santuario de Nuestra Señora de Luján, para agradecer el insigne beneficio del Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile, y encomendar a Dios Nuestro Padre, por medio de la Santísima Virgen María, la Misión Continental que se realiza en nuestra Patria, y el Año Sacerdotal, en ocasión del 150 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars.

Pedimos a nuestro pueblo que nos acompañe con su oración.

 

Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar