El
Angelus de Benedicto XVI
Los santos nos invitan a unirnos a ellos para siempre, dice
el Papa
VATICANO, 01 noviembre 2009 (ACI).- Miles de fieles y peregrinos
llegados de todas partes del mundo se reunieron este medio
día en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus
dominical con el Papa Benedicto XVI, quien desde la ventana
del Palacio Apostólico recordó que solo siguiendo
a Cristo en esta vida seremos acogidos por Él mismo
en el cielo, para participar de la comunión de los
santos.
El Santo Padre definió la Solemnidad de Todos los Santos
como una invitación “a la Iglesia peregrina en
la tierra a pregustar la fiesta sin fin de la Comunidad celeste
y reavivar la esperanza en la vida eterna”.
“En este Año Sacerdotal me gusta recordar con
especial veneración a los santos sacerdotes, tanto
aquellos que la Iglesia ha canonizado, proponiéndolos
como ejemplo de virtudes espirituales y pastorales; así
como aquellos –mucho más numerosos, que son conocidos
por el Señor. Cada uno de nosotros conserva grata memoria
de alguno de ellos, que nos ha ayudado a crecer en la fe y
nos ha hecho sentir la bondad y la cercanía de Dios”,
dijo el Pontífice.
Así mismo el Papa hizo referencia a la conmemoración,
el día de mañana, de todos los fieles difuntos,
invitando a “vivir este día según el auténtico
espíritu cristiano, es decir a la luz que proviene
del Misterio pascual. Cristo ha muerto y resucitado y nos
ha abierto el paso a la casa del Padre, el Reino de la vida
y de la paz”. “Quien sigue a Cristo en esta vida
es acogido donde Él nos ha precedido."
El Papa observó que las almas de nuestros seres queridos
ya "están en las manos de Dios"; y por tanto,
el modo más eficaz y propio de honrarlos es rezar por
ellos, ofreciendo actos de fe, de esperanza y de caridad".
"En unión al Sacrificio eucarístico, podemos
interceder por su salvación eterna y experimentar la
más profunda comunión a la espera de reencontrarnos
juntos, gozando por siempre del Amor que nos ha creado y redimido”,
agregó Benedicto XVI.
Antes de iniciar el rezo del Ángelus, el Papa enfatizó
que la comunión de los santos “es una realidad
que infunde una dimensión diversa a toda nuestra vida.
No estamos solos. Somos parte de una compañía
espiritual en la que reina una profunda solidaridad: el bien
de cada uno es ayuda para todos, y viceversa, la felicidad
común se irradia en cada uno”.
Fuente:
www.aciprensa.com
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