Benedicto XVI

 

 

El pontificado de Benedicto XVI sigue a toda marcha el camino de la unidad

 

Tres grandes hechos de una semana fuerte para el ecumenismo y el diálogo interreligioso

 

Buenos Aires, 01-11-09. (AI).- Bastante se ha hablado en estos días sobre la dirección propuesta años atrás por el Concilio Vaticano II en relación con el ecumenismo y el diálogo interreligioso, y cómo se han tomado algunas decisiones recientes del Papa Benedicto XVI. Para el análisis, será muy importante resumir el desarrollo de tres acontecimientos recientes: el inicio de un diálogo con un grupo de católicos tradicionalistas, un nuevo capítulo en el diálogo católico-ortodoxo, y una nueva forma de recibir a los anglicanos en la Iglesia.

Primeramente, habrá que recordar que, a principios de esta semana, el Vaticano comenzó una reunión cara a cara con los líderes del grupo tradicionalista, la Sociedad Sacerdotal de San Pío X, habitualmente reconocidos como lefevbrianos, a los cuales el Papa Benedicto XVI levantó este año, las excomuniones que pesaban sobre los cuatro obispos de esta sociedad.

El Vaticano espera que las actuales conversaciones conlleven a una plena comunión, a pesar de los escollos por superar. Para empezar y en línea con este análisis, este grupo tradicionalista se oponen aún bastante a algunas enseñanzas fundamentales del Concilio Vaticano II. Específicamente, sobre el ecumenismo y el diálogo interreligioso. En una entrevista reciente, el superior mencionó que el ecumenismo es uno de los errores de la iglesia moderna y que la solución a la actual crisis es “retornar al pasado”.

No obstante, debemos reconocer que la radicalidad de la Confraternidad está en sintonía con la radicalidad del propio Evangelio de Jesús más la fortaleza que genera el respeto puntilloso de las Sagradas Escrituras, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia Católica, lo cual, en conciencia obliga a contenerlos en el seno de la Iglesia Romana.

Pero si bien se ha prestado mucha atención al diálogo con la Sociedad de San Pío X en momentos en que el Vaticano parece estar haciendo todo lo posible para acomodar a un grupo que se opone al ecumenismo, el diálogo con otras iglesias Cristianas avanza y mucho.

De todas las otras iglesias, los ortodoxos son los más cercanos a la Iglesia Católica en asuntos de doctrina y sacramentos. Bastará con decir que representantes de alto nivel, de ambas iglesias, se encontraron en Chipre toda la semana pasada para continuar las discusiones sobre el asunto más sensible que los separa: el rol del Papa.

Después de varios años de tensión, todos los ortodoxos están de acuerdo con el diálogo, demostrando grandes esperanzas por el progreso hacia la unidad. Es claro que el ecumenismo está bien presente en la agenda del Vaticano.

Se debe reconocer que a veces no es fácil medir el impacto ecuménico de las iniciativas del Vaticano. Menos aún para la mayoría de los católicos que suelen informarse por medios de comunicación tendenciosos o definitivamente contrarios al pensamiento cristiano. Este parece ser el caso del reciente anuncio de un nuevo sistema de aceptar grupos de anglicanos que desean unirse a la Iglesia Católica.

Por un lado, el nuevo plan ha mostrado una notable flexibilidad: la Iglesia permite a los anglicanos descontentos mantener algunos de sus propios ritos y tradiciones, e incluso mantener la práctica de los sacerdotes casados. En esta situación, el Vaticano parece estar diciendo que la iglesia es realmente una "gran carpa", que es capaz de abrazar la diversidad.

Esto la prensa lo ha presentado en las últimas horas como un ataque al celibato sacerdotal ya que esgrimen que todos los sacerdotes pedirán tener el mimo trato que ministros y seminaristas anglicanos. Un verdadero absurdo que pone de manifiesto la ignorancia existente sobre el proceso y su dinámica de acogida.

Al mismo tiempo, muchos se preguntan cómo este paso podría afectar el prolongado diálogo con la Comunión Anglicana. La idea de acoger grandes grupos de otras iglesias, a diferencia de individuos, es el punto más sensible en los círculos ecuménicos. En este caso particular, antes de hacer el anuncio, el Vaticano informó cuidadosa y respetuosamente a los anglicanos y líderes de ambas iglesias, los cuales fueron realmente capaces de hacer un anuncio conjunto, evitando así una ruptura ecuménica. Como mencionó un funcionario del Vaticano, los católicos “no estamos pescando en el lago anglicano”, pero si hay personas que desean ser católicos, no podemos cerrar la puerta.

Para amargura de los detractores de siempre, ya no hay duda que esta es una nueva forma de hacer las cosas. Y basados en lo que hemos visto en el transcurso de las dos últimas semanas, se refleja bastante la percepción del Papa Benedicto XVI sobre el Concilio Vaticano II: un fuerte apoyo para el ecumenismo y el diálogo interreligioso. Sumando a esto una fuerte toma de conciencia sobre que la Iglesia Católica es un hogar para todos.

Es como si de fondo uno escuchara a muchos focolares cantando a coro eso de ¨ mundo unido, mundo unido… una casa abierta para todos ´. En el horizonte podemos reconocer a Chiara Lubic animando a la tribuna con su aplauso contagioso.

Eduardo Barrantes
Coordinador
Producciones Periodísticas

 

Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar