| Africa y Latinoamérica:
distintas manifestaciones de la Fe
Buenos Aires, 17-10-09. (AI). Desde su participación
en el programa de Radio Vaticana, “A paso de peregrino”
y en el contexto del Sínodo de Obispos para Africa,
el Padre Guillermo Ortiz, s.j. realiza una comparación
de las manifestaciones de la fe en ambos continentes.
África y Latinoamérica tienen muchas cosas en
común. Así como Nuestra Señora de Guadalupe
es Patrona de toda Latinoamérica ¿hay una advocación
de la Virgen María patrona del África? Después
de hablar del Cristo negro de Esquipulas de Guatemala, del
mismo color de la piel de los afroamericanos, por el Sínodo
del África, quise conocer la imagen de la Madre de
Jesús patrona del África.
Así como en el milagro extraordinario de la Virgen
de Guadalupe, la Madre de Jesús tiene la tez morena,
y los rasgos de los pueblos originarios, así la fe
del pueblo africano tiene su expresión propia.
Investigué sobre la patrona del África y fue
una bella sorpresa porque descubrí otra realidad, un
mundo diverso, con mucha riqueza espiritual.
Internet no ofrece ninguna imagen, dado que la mayoría
de las comunidades africanas no cuentan con esta tecnológica.
Recurrí a algunos de los tantos africanos en Roma por
el Sínodo para el África. Pregunté y
hable con cinco africanos. Ellos afirman que la Madre de Jesús
esta presente en la fe del pueblo y es muy querida, pero coinciden
en que no hay una advocación o representación
común sobre la Virgen para toda el África.
De cualquier modo sus respuestas me guiaron por un camino
muy interesante, me llevaron a otro sujeto de reflexión
y contemplación que, a su vez, cuestiona nuestro modo
de adorar a Dios y venerar a la Virgen y los santos.
Sentido de Dios Hay muchas cosas en común entre África
y Latinoamérica, pero también hay diferencia
en el modo de expresar la fe. Lo primero es que no hay que
mirar a los otros aplicando a todos los propios esquemas culturales.
La respuesta general fue que África es realmente muy
grande. Son 53 países distintos con sus diversas culturas
cada uno.
Sin embargo, el Sucesor de Pedro y Obispo de Roma -que visitó
Camerún y Angola en marzo de 2009-, ponderó
el sentido de Dios del pueblo africano. Dijo que: “el
reconocimiento del señorío absoluto de Dios,
es ciertamente uno de los rasgos característicos y
unificadores de la cultura africana. Naturalmente, en África
existen múltiples y diversas culturas -explicó,
pero todas parecen concordar en este punto: Dios es el Creador
y la fuente de la vida.” (B16/11-10-09)
Pero, esto que expresa Benedicto XVI y que viven los africanos,
no esta representado por imágenes de devoción,
como vemos en nuestro caso latinoamericano.
La religiosidad popular africana está representada
por otros elementos, que cuestionan nuestro modo de manifestar
la fe. La gente Africana se caracteriza, por ejemplo, por
la escucha; por el silencio profundo con el que escuchan con
atención la sabiduría de la Palabra Dios, y
su actualización en la enseñanza del sacerdote.
Como queriéndola beber.
También la gente africana es muy expresiva en su respuesta
generosa a esta Palabra de Dios, con el canto y la danza.
Esta respuesta se convierte en testimonio visible, sensible,
en el culto divino, en la adoración a Dios y la veneración
de la Madre de Jesús y de los santos. La fe del corazón
vibra en el cuerpo y el alma con el canto y la danza.
Como es respuesta de todo el ser a la Palabra hecha carne,
se convierte en ofrenda de la vida, en celebraciones muy bellas
y sentidas del sacrificio de amor de Jesús. Es una
oración verdadera y profunda; un dialogo fecundo.
Esto embellece al pueblo africano, es el resplandor colorido
y musical de su fe. Pero a su vez cuestiona nuestro modo de
manifestar la fe -válido y bien fundado teológicamente
en la Encarnación del Hijo de Dios, como es la veneración
de las imágenes sagradas y milagrosas-, pero corremos
el riesgo de quedarnos en lo superficial. Los africanos en
la liturgia convierten todo su ser en ofrenda, nosotros podemos
ser solo espectadores y no protagonistas; sin el compromiso
de vida, sin una respuesta a la Palabra de Dios hecha carne
y Pan, que involucre todo el ser y la vida.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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