| Campaña para
felicitar a Obispo por apoyo a católicas en un encuentro
nacional de mujeres
Buenos Aires, 17-10-09. (Argentinos Alerta). Como sabemos
el fin de semana del 10 al 12 de octubre se realizó,
en la provincia de Tucumán, el 24º Encuentro Nacional
de Mujeres. Este encuentro es utilizado, por grupos abortistas
radicalizados, para promover la legalización del aborto.
La participación de mujeres católicas y evangélicas,
más organizadas y fuertes que nunca, hizo que la acción
de los grupos abortistas se viera obstaculizada y, en algunos
casos, anulada. Múltiples factores dieron este excelente
resultado. Sin embargo uno de los más poderosos fue
la actitud de abierto apoyo y la invitación de Mons.
Luis Villalba para que las mujeres católicas participaran
de este encuentro.
La frase "La vida siempre es un don; por eso le decimos
que sí", fue la elegida para que la Iglesia Católica
Tucumana respondiera a la intentona abortera en la proclamación
dominical del Evangelio. Para ratificar su posición
a favor de la vida se realizó en el colegio La Merced,
oficiada por el arzobispo monseñor Luis Villalba, en
la que estuvieron muchas de las 3.000 mujeres católicas
que participan del encuentro nacional. Durante su homilía,
monseñor marcó el valor de la dignidad de la
mujer integral, como trabajadora, como madre y como portadora
de la vida. Además, exhortó a sus fieles a que
sean portadoras de la verdad y de la vida durante los debates
que se llevan a cabo en Tucumán.
Queremos compartir las vibrantes palabras de Eduardo de Zavalía
(quien se define como un hombre orgulloso de haber estado
detrás de una gran mujer) que describen lo ocurrido
en Tucumán el pasado fin de semana:
“Este fin de semana largo se realizó, en Tucumán,
el 24 encuentro nacional de mujeres y, a diferencia de lo
que usualmente ocurrió en otras provincias, donde se
realizaron los anteriores encuentros, no pudieron conseguir
las adhesiones abortistas, sino todo lo contrario. “Las
organizadoras no salían de su asombro, acostumbradas
a hacer, decir, y hacer decir lo que querían, se encontraron
con mujeres preparadas, firmes en sus valores, y en número
suficiente como para hasta tener mayorías en algunos
de los talleres. Las mujeres tucumanas supieron doblegarlas.
“Las supuestas 15.000 mujeres que vinieron a Tucumán,
creían que venían a hacer un trámite,
pero luego de la derrota que sufrieron, se las vio alejarse
de a grupitos, cada una a su ómnibus, de vuelta a casa.
“Nos entregaron”, “a quien se le ocurrió
venir a Tucumán”, “no volvemos nunca más
acá” se escuchaba decir entre ellas, en un tono
de enojo y bronca.
“Lo que estaba ocurriendo era el corolario de un fin
de semana que fue duro, pero la peor parte se lo llevaron
las abortistas que fueron ampliamente superadas en los talleres,
con en argumentos sólidos y firmes (hace casi un año
que las mujeres tucumanas se venían capacitando). En
algunos talleres, las activistas, superadas por la razón,
abandonaron los talleres para juntarse en el patio central
a cantar contra la iglesia. Al ver que los talleres continuaban
recurrieron a expulsar por la fuerza a las que defendían
la vida desde la concepción. (Escuela Mármol).
“A la hora de la marcha, a pesar del número,
las pintadas, los escupitajos, naranjazos, piedras, golpes,
botellazos y obscenidades, que debieron soportar los laicos
que custodiaban las iglesias, no lograron apagar las voces
de quienes continuaban rezando a viva voz. “Inclusive
la casi totalidad de las mujeres participantes, expresamente,
desviaron su marcha para no pasar frente a la Catedral, dejándolas
solas y en evidencia, a las menos de 300 activistas que fueron
a hostigar a hombres y mujeres que cuidaban la Catedral. Acción
que no paso a mayores, gracias a la entereza de los custodios,
las dejaron decir y hacer, hasta que, cansadas, volvían
sobre sus pasos.
“Pero no todo terminó allí, a la hora
de leer las conclusiones, y luego de escuchar en forma continua
que en los talleres, junto a sus opiniones, se marcaba la
posición de mujeres por-vida y pro-familia, comenzaron
las agresividades verbales, trabas en las lecturas, e inclusive
recurrir al infantil método de controlar la mesa de
sonido, bajando el volumen cuando no les convenía.
Pero eso fue rápidamente evitado.
“Ya pasadas las 14 horas, seguía un grupito mínimo,
que cantaban los mismos estribillos inconducentes. Solo resta
asegurarse que lleguen las VERDADERAS conclusiones. “Los
medios de comunicaciones son el medio idóneo para que
lo que se concluyó en Tucumán, se sepa. Como
en 1812, se volvió a ver TUCUMANOS firmes y valientes.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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