| Se estrenó
la película “Unidad 25” la única
cárcel-Iglesia de Latinoamérica
Buenos Aires, 17-10-09. (AI).- Unidad 25, la película
del director argentino Alejo Hoijman, se estrenó este
último Jueves en el cine Arteplex y la cadena de cines
Hoyts Cinema. Cuenta la historia de Simón Pedro, 18
años, quien está preso y es trasladado a la
Unidad 25, la única cárcel-iglesia en América
latina. A diferencia de cualquier otra cárcel argentina,
aquí no hay asesinatos o violaciones y todo está
limpio. Unidad 25 es un documental sobre el proceso de conversión
de un hombre que nunca imaginó conocer a Jesucristo
en esas circunstancias y dentro de un régimen carcelario.
Este largometraje documental de creación observacional
ya obtuvo varios premios, entre ellos el del festival Bafici
2008.
La Unidad Penitenciaria 25 queda cerca de la ciudad de La
Plata, la capital de la provincia de Buenos Aires. Allí
250 presos y 30 guardias cárceles comparten el fervor
de la palabra de Dios. A diferencia de las cárceles
comunes, en esta no hay asesinatos ni violaciones sino que,
al contrario, se respira un clima de paz y tranquilidad. Muchas
cosas hacen a esta unidad muy especial. Todos los presos de
la unidad cumplen con todos los actos de comunión cristiana:
cantan, aplauden y oran muchas veces al día. La mayoría
de los internos que llegan aquí son seleccionados de
los pabellones religiosos de otras cárceles, pero algunos
pocos llegan sin saber nada de religión.
La película trata sobre la historia de uno de estos
casos, el de Simón Pedro, quien nació y creció
en un ambiente de gran indefensión y marginalidad social.
Al principio, se resiste a cumplir con las propuestas asignadas.
Se mantiene callado y desafiante cuando todos cantan y aplauden
apasionadamente. El documental muestra durante un año
el proceso de conversión de Simón Pedro, desde
el momento mismo de su llegada a esta cárcel hasta
que acepta a Jesucristo como único Señor y Salvador.
Unidad 25 es un largometraje documental de observación
con una estructura dramática que lo asemeja a una ficción.
No hay entrevistas ni narradores, solo una historia de alta
intensidad dramática estructurada como en un guión
ficcional, pero, con la diferencia de que todas las imágenes
corresponden a la realidad misma. Así como hay películas
de ficción que fueron filmadas para parecer documentales
(por ejemplo algunas del Dogma del danés Lars Von Trier),
en esta película ocurre lo contrario: es un documental
puro, pero construido utilizando recursos narrativos, fotografía,
edición y puesta de cámara parecidos al del
cine de ficción.
Para lograr esto hubo cuatro años de preproducción,
rodaje y postproducción, con meses, días y noches
en la cárcel, hasta que el director y el equipo se
fundieron en la cotidianidad, desayunando, almorzando y a
veces hasta cenando dentro de las celdas con los internos.
Esta es una película filmada íntegramente en
una cárcel en funcionamiento, cuyos protagonistas son
presos cumpliendo su condena, muchos de ellos de alta peligrosidad.
Al ver a todos los presos efectuando con gracia y fervor todo
tipo de alabanzas, surge el interrogante acerca de quién
esta realmente congregado, aceptando la palabra viva del Señor
en su corazón y quien está simulando la conversión
a modo de transacción, para recibir una mejor vida
carcelaria. Unidad 25 no es una película de conclusiones
cerradas sino por el contrario, una interpelación al
espectador para que saque las suyas propias, basado en una
observación sin prejuicios y profundamente respetuosa
de la fe evangélica.
Fuente: Pulso Cristiano
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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