Nobel
a Obama es prematuro y cuestiona su posición ante el
aborto, dice diario vaticano
ROMA, 12 octubre 2009 (ACI).- El diario oficioso del Vaticano,
L’Osservatore Romano (LOR) comentó que el premio
Nobel de la Paz otorgado al Presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, es todavía prematuro y constituye más
una invitación a optar por la paz a través de
la política. Es además un cuestionamiento a
su posición ante diversos temas bioéticos, especialmente
el del aborto.
La nota señala que “la asignación del
premio Nobel de la Paz a Barack Obama ha tomado un poco a
todos por sorpresa, en primer lugar al mismo Presidente de
Estados Unidos”.
Seguidamente recuerda que “en los últimos 90
años, el premio nunca se había entregado a un
presidente estadounidense en funciones –cuando lo obtuvo
en 2002, Jimmy Carter ya había cumplido desde hacía
tiempo su mandato– involucrado en la política
y susceptible, entonces, de tomar decisiones en diversos planos
de la paz”.
Tal vez por esto, prosigue, “los analistas han definido
casi unánimemente esta asignación como una forma
de presión para inclinar a Obama hacia opciones pacifistas
en lo que sigue de su mandato”.
La nota cuestiona luego esta postura del mandatario pues sus
últimas medidas en Irak y Afganistán “parecen
colocarse a medio camino entre una fidelidad a los principios
pacifistas proclamados en la campaña electoral y una
política más realista, que alguno ha definido
como continuación de la del ‘belicista’
Bush”.
Esta política oscilante, indica LOR, es “muy
similar a la que tiene el Presidente estadounidense en relación
a los grandes temas bioéticos, primero que nada a propósito
del aborto, que tantas polémicas ha suscitado entre
los católicos del país”.
“Recibiendo el codiciado reconocimiento, Obama debería
recordar que en 1979 fue precedido por la Madre Teresa de
Calculta, quien tuvo el valor, en su declaración oficial
en ocasión del recibimiento del galardón, de
recordar que la guerra más dura, y con mayor número
de ‘caídos’ es la práctica del aborto,
legalizado y facilitado también por las estructuras
internacionales”.
El texto de L’Osservatore Romano se refiere luego al
hecho que durante años el Papa Juan Pablo II fue candidato
a recibir el Nobel de la Paz y que pese a ser un gran favorito,
nunca le fue otorgada la distinción, tampoco en 2003
“tras la condena de la guerra en Irak”.
“El Papa Wojtyla era considerado por los miembros del
jurado demasiado ‘conservador’ en otros ámbitos
y (el jurado) temía que, premiándola con él
a la Iglesia Católica que se privilegiara una confesión
religiosa importante en desmedro de otras. Temores que evidentemente
han sido superados en el caso, muchísimo más
controvertido, de la premiación a Obama”.
Una vez más, dice LOR, “el premio Nobel de la
Paz suscita sorpresa y críticas, desde el momento en
que los criterios de designación se ven con frecuencia
influenciados por un pensamiento políticamente correcto”.
Sin embargo, concluye, “al mismo tiempo, como ha declarado
el Director de la Sala Stampa de la Santa Sede, no podemos
sino alegrarnos al ver reconocido en el Presidente Obama el
esfuerzo por el desarme nuclear y la disposición personal
a una política que quiere obtener la paz más
que afirmar la potencia estadounidense en el mundo”
Fuente:
www.aciprensa.com
|