Obispo de San Isidro y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto

 

 

 

 

La Iglesia reclamó una respuesta integral a la pobreza

 

Mar del Plata (Buenos Aires), 11 octubre 2009 (AICA).-El obispo de San Isidro y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, destacó que los participantes de la Semana Social de Mar del Plata concluyeron que “la pobreza es un tema integral”, e insistió en subrayar que “no solamente requiere soluciones parciales, transitorias y de corto plazo sino que debemos pensar también en respuestas integrales y de largo plazo.”

 

El prelado resaltó que “todos podemos dejarnos impactar y conmover por la pobreza. Todos salimos de este encuentro animados por la esperanza de trabajar por este tema”, y destacó que “hemos sido llamados no a ser exitosos pero sí a ser fecundos”, al tiempo que comentó que un tema recurrente en el desarrollo de la semana fue el de cómo fortalecer los lazos entre la sociedad civil y el Estado.

“Quisiéramos que gracias a esta semana social se mantenga viva la temática de la pobreza en la agenda argentina. Es necesario un proyecto de país y, para que haya un proyecto de país, es necesario un gran acuerdo, una gran actitud reconciliatoria y de encuentro”, concluyó.

El cristiano no puede quedar en el lamento

El embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, realizó algunas reflexiones sobre el desafío del Bicentenario, al hablar sobre “Fe y política: aportes desde el humanismo cristiano”.

El diplomático destacó que “dentro de la pluralidad ideológica el humanismo cristiano en el que se conjuga la razón política ampliada con la fe”, y explicó que el humanismo cristiano se sumerge en la vida democrática haciendo hincapié en la soberanía del pueblo y buscando que el hombre sea el fin de las acciones políticas y que Dios sea reivindicado en ese espacio.

El humanismo cristiano, expresó, se basa en la práctica política que privilegia la verdad y la justicia y que, a través del debate público, debe buscar consensos materializando la opción por los pobres desde una prédica y práctica basada en el evangelio.

“Si el cristiano no ocupa el lugar en la política con su militancia y participación activa, su preocupación por el prójimo quedará en el lamento” afirmó y continuó diciendo “los argentinos enfrentamos el desafío de un sistema económico que reproduce la pobreza y la desigualdad.”

Cafiero insistió en que la fe no puede quedar recluida a la esfera de lo estrictamente privado dando lugar a una sociedad ausente de valores, y consideró que “es necesario evitar la secularización de los sacerdotes y la clericalización de los laicos. El compromiso del laico con la realidad debe ser fundamentalmente político. Los cristianos debemos ser dirigentes de vanguardia en los derechos sociales e introducir nuestros valores al debate político, al debate actual.”

“Hay que hacer un gran pacto nacional por la infancia y quién se pondría afuera si es una convocatoria honesta por los chicos de nuestra sociedad. Una sociedad que descuida la infancia no solamente descuida el futuro sino que descuida también el presente.”, subrayó.

Conclusiones

En el último panel de esta semana se presentaron las reflexiones finales de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

El panel estuvo integrado por los obispos Juan Alberto Puiggari, de Mar del Plata; Jorge Casaretto, de San Isidro y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social; Ricardo Faifer, de Goya; Jorge Lozano, de Gualeguaychú; Oscar Sarlinga, de Zarate-Campana; Eduardo Serantes, presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz; Javier Antonietti, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, y Roberto Benzo; delegado de la Región Platense.

En ese marco, Serantes anunció que, a partir del pedido de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, junto con Cáritas Nacional están trabajando en una propuesta sobre un derecho universal para todos los niños argentinos.

“Esta propuesta aspira a convertirse en una política de estado independientemente del gobierno de turno. A esta propuesta la hemos llamado Ingreso Básico para la Igualdad y la Equidad en la Niñez, por sus siglas, Ingreso B.I.E.N.”, explicó.

Serante dijo que “tenemos entendido que el Gobierno está analizando propuestas en esta línea y que distintos legisladores han elaborado proyectos de ley que van en esta dirección. Nuestra idea es presentar esta propuesta a la sociedad, al gobierno y a los legisladores con el ánimo de hacer un aporte más al debate. Si esperamos una política de estado, es necesario que surja de un profundo debate y que sea enriquecida por todos.”

Por último, Serantes afirmó que “un derecho universal no soluciona totalmente el problema de la pobreza. Este derecho deberá ser complementado con otras políticas públicas y sostenido por el apoyo de la sociedad civil en su conjunto.

En tanto, monseñor Puiggari agradeció especialmente a la Comisión Episcopal de Pastoral Social y a todos los presentes por su trabajo de estos días y los alentó diciendo “que lo que está en nuestro corazón no se apague después de hoy.”

 

Fuente:
www.aica.org