| El Senado aprobó
la media sanción faltante
Argentina tiene nueva Ley de Servicios
Audiovisuales
Buenos Aires, 10-10-09. (AI).- La Cámara Alta convirtió
en ley el proyecto del Ejecutivo mediante una holgada mayoría
(tuvo 44 votos a favor y 24 en contra) para la aprobación
en general de la Ley de Medios, gracias a su propio número
y a apoyos extrapartidarios. De este modo, asoma en el país
un nuevo escenario para el desarrollo de la comunicación
que podría dar lugar a una participación más
amplia y democrática de la sociedad.
El Senado aprobó la ley después de casi 20 horas
de debate y el oficialismo logró pasar la votación
en particular sin cambios evitando así que la ley deba
volver a ser tratada en Diputados. Con esta nueva legislación
se divide el espectro radioeléctrico en tres partes
iguales, una para el Estado, otra para medios comunitarios
y el tercio restante, para los privados, permitiendo así
el ingreso a nuevos y más actores en el ámbito
de las comunicaciones.
Entre sus principales cambios está la conformación
de la autoridad de aplicación de la norma ya que habrá
un organismo colegiado que vigilará la asignación
de frecuencias de radio y TV y se encargará de la renovación
de las licencias. Este reemplazará al actual COMFER
manejado por un funcionario que reporta al presidente de turno.
Algunos cuestionan que el Ejecutivo tendrá el control
al poder elegir a hasta cinco de sus siete miembros. También
hubiera sido deseable que estuviese más regulado el
uso de la publicidad oficial y la asignación de esos
recursos.
El espíritu de la ley posee un nuevo concepto sobre
el carácter público del espacio radioeléctrico
y su relación con el otorgamiento se señales
de radio y TV. Especialmente con la limitación a propiedad
de las mismas a los grupos empresarios al no permitir la explotación
de más de una señal, tanto en radio y TV como
la imposibilidad a las empresas operadoras de señales
de cable (por ejemplo Multicanal), de reducir la producción
de los contenidos de sólo una señal.
Justamente la polémica se abre, incluso en el terreno
jurídico, debido a que la nueva ley contempla que esta
nueva situación debe comenzar a ser cumplida en el
término de 1 año. Esto genera grandes cuestiones
porque se especula que muchos poseedores de medios deberán
malvender sus canales y radios. También algunos constitucionalistas
consideran que se está violando así el derecho
de propiedad. Sobre el punto, algunos legisladores creen que
esto generará una catarata de reclamos judiciales.
Es indudable que esta legislación termina con la actual
concentración de medios y la consecuente situación
monopólica existente, más allá de algunos
cuestionamientos puntuales. No obstante, habrá que
estar atentos para que la mayor participación que la
nueva ley generará no conlleve a una elevada fragmentación
mientras que el Estado, que conservará su capacidad,
termine convirtiéndose en un desproporcionado dominador
de las comunicaciones en nuestro país.
La nueva ley tendrá en estos días fuertes cuestionamientos,
especialmente de los sectores más afectados con los
cambios. Precisamente son los grupos que manejaron casi como
monopolios la información en la Argentina. En tanto,
provincias, universidades, ONGs, las Iglesias y otras religiones,
periodistas y trabajadores de medios audiovisuales, sindicatos
y el público en general celebrará este nuevo
escenario.
Por otra parte, se pone fin a una ley que, más allá
de haber sido sancionada en un tiempo en que no regía
el estado de derecho en nuestro país, fue la que permitió
tremendas aberraciones en el ámbito de la radiodifusión
en su conjunto. Al punto que más de un gobierno fue
“volteado” por el excesivo poderío comunicacional
de los medios.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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