Barack Obama

 

La Santa Sede aprecia el Nobel de la Paz concedido a Obama

El portavoz vaticano destaca la contribución del presidente al desarme nuclear

Buenos Aires, 10-10-09. (AI).- “La atribución del Nobel por la paz al Presidente Obama ha sido saludada con aprecio en el Vaticano”, así lo declaró hoy el director de la Sala Stampa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, en un breve comunicado. En tanto el propio mandatario estadounidense se manifestó sorprendido por el otorgamiento del premio. Sin duda que por la importancia del premiado se abrirá un tiempo de polémicas.

El portavoz vaticano destacó “el compromiso mostrado por el Presidente Obama por la promoción de la paz en el campo internacional, y en particular, también recientemente en favor del desarme nuclear” y completó que “se augura que este importantísimo reconocimiento aliente ulteriormente este compromiso difícil pero fundamental para el futuro de la humanidad, para que pueda traer los resultados esperados”, concluye el comunicado.

Es evidente que la falta de euforia y palabras grandilocuentes permiten entrever la mesura con que el Vaticano y la Iglesia Católica en general toman a priori el otorgamiento del Nobel de la Paz a Barack Obama. Recordemos cuantos planteos y llamados de pastores y organizaciones católicas al gobierno estadounidense sobre la defensa de la vida, las posiciones abortistas, la convivencia de la comunidad internacional y el rol estadounidense, especialmente en cuestiones económicas y sus consecuencias en el ámbito social.

Sorpresa para el presidente Obama

La sorpresa de Barack Obama fue tan grande como la que pudo observarse en el mundo entero. Nunca antes el anuncio de un Nobel de la Paz tuvo reacciones tan polarizadas. En Washington, como en las grandes capitales europeas, asiáticas y musulmanas pudieron escucharse aplausos entusiasmados como también muchos silbidos de desaprobación.

El Comité noruego explicó que decidió otorgarle a Obama el prestigioso premio por sus iniciativas para reducir el número de armas nucleares en el mundo, sus esfuerzos para acercarse al mundo musulmán, el acento que pone en su política exterior sobre la diplomacia y el multilateralismo y el impulso que le ha dado a las negociaciones sobre cambio climático. "Obama ha creado un nuevo clima internacional", dijo el Comité.

La presidencia de Obama, sin embargo, tiene apenas 9 meses. Mas allá de los cambios que ha comenzado a instrumentar en la orientación de la política exterior, EE.UU. sigue involucrado en dos guerras -en Irak y en Afganistán-, el conflicto en Oriente Medio está estancado. Irán y Corea del Norte siguen adelante con sus respectivos programas nucleares y viene siendo cuestionado por el acuerdo con Colombia por el uso de 7 bases militares, la reactivación de la IV Flota y la poco consistente oposición al golpe de Estado en Honduras. De hecho ayer no hubo festejos en la Casa Blanca ni en la sede del Partido Demócrata.

"No es como esperaba despertarme esta mañana", admitió el laureado, revelando que poco después del llamado de Gibbs ingresó en su cuarto su hija mayor, Malia, de 14 años, y le dijo: "Papá, ganaste el Premio Nobel de la Paz y es el cumpleaños de Bo", el perro de la Casa Blanca. Su hija menor, Sasha, añadió: "Y además viene un fin de semana de tres días".

La reacción no fue mucho mejor en ciertas páginas ultraprogresistas de internet, donde algunos escritores insistieron con que Obama debería terminar las guerras antes de recibir el premio. "Ahora se puede hablar de cooperación internacional mientras que se envían aviones sin pilotos a tirar bombas sobre gente inocente en Afganistán...y ganar el premio de la Paz, hay algo que está mal en esta foto", dijo Mike Ferner, presidente de Veteranos por la paz.

 

Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar