Salud
reproductiva: análisis del proyecto de presupuesto
2010
Buenos Aires, 2009-10-09.- (AI).- El boletín “Servicio
a la Vida” del Movimiento FUNDAR y que recientemente
ha cumplido 10 años en su misión de aportar
valores para la Cultura de la Vida, ha hecho una brillante
síntesis sobre el proyecto de ley de Presupuesto Nacional
para el año 2010. De la lectura del informe queda claro
como se aumentarán recursos del Estado para fomentar
la falsamente llamada salud reproductiva y la denominada perspectiva
de género. Ambos conceptos destructores de la vida
y la familia.
El 15 de septiembre de 2009 se presentó en la Cámara
de Diputados de la Nación el proyecto de Presupuesto
Nacional para el ejercicio 2010 y, como viene sucediendo desde
2002 (ver Gacetillas 70/02, 96/03, 106/04, 150/05, 187/06,
232/07, 254/08, 255/08 y 256/08), se destinan importantes
partidas para promover la salud reproductiva y la perspectiva
de género.
Las novedades del Presupuesto para el año 2009
son:
• Una reducción del 10% en las asignaciones presupuestarias
para Salud Sexual y Procreación Responsable.
• El 63% de los fondos para Salud Reproductiva provienen
de un préstamo del BIRF (7412).
• Una variación en la asignación de los
fondos de salud reproductiva, con disminución de las
compras de bienes de consumo y aumento de los pagos por servicios
no personales y transferencias al sector público y
privado.
• La extensión de los Centros Integradores Comunitarios
que tendrán entre sus funciones colaborar con la difusión
de la salud sexual y procreación responsable.
1) Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable
En el marco del Programa 25 “Atención primaria
de la Salud” que depende de la Secretaría de
Promoción y Programas Sanitarios, funciona el subprograma
03 “Desarrollo de la Salud Sexual y la Procreación
Responsable”. Este subprograma de Salud Sexual y Procreación
Responsable tiene como Unidad Ejecutora a la Subsecretaría
de Salud Comunitaria y se afirma que “contribuye al
cumplimiento de los objetivos establecidos por el Programa
Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable,
que promueve la salud sexual y reproductiva de la población,
desde una perspectiva de género y como un derecho fundamental
de las personas, considerando a la salud sexual como un estado
de bienestar físico, psicológico y sociocultural
relacionado con la sexualidad y no sólo con la ausencia
de enfermedad”. Se señala que el programa “fue
priorizado por el Proyecto Funciones Esenciales de Salud Pública
(FESP) e interactúa con el Plan Nacer Argentina, el
Programa Remediar, el Programa Materno Infantil, el Programa
de Lucha contra los Retrovirus del Humano VIH – Sida
y ETS, el Programa Nacional de Médicos Comunitarios”.
El Subprograma 03 de Salud Sexual y Procreación Responsable
tiene una asignación total para el año 2010
de $ 32.229.687 (lo que significa una reducción del
10% con relación a los $ 35.671.992 presupuestados
para 2009).
Para el año 2010 continúa la ejecución
de un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción
y Fomento (BIRF) integrante del Grupo del Banco Mundial, con
una partida de $ 20.299.687 (lo que significa una reducción
del 14% en comparación con la asignación de
2009 que ascendía a $ 23.531.661) destinada a la “Asistencia
para Insumos en Salud Sexual” (BIRF 7412 - AR). Este
préstamo fue aprobado por el Banco Mundial el 21 de
noviembre de 2006 por un monto total de u$s 220.000.000 a
desembolsarse en 5 años (hasta 2011) y se denomina
“Proyecto de funciones esenciales y programas de salud
pública”. Entre las acciones impulsadas por este
Proyecto se ha incluido la salud reproductiva, un programa
de Promoción y Protección de la Salud, el proyecto
“Salud Investiga” y acciones contra el tabaquismo.
Las asignaciones para Salud Sexual en el Presupuesto
2010 se distribuyen de la siguiente manera:
• Bienes de consumo: en 2010 se proyecta gastar $ 26.574.808
(lo que significa una disminución del 21% con relación
a los $ 33.759.661 previstos para 2009). En este rubro se
incluyen productos químicos, combustibles y lubricantes
por $ 5.457.893 (disminución del 84% con relación
a los $ 33.729.661 de 2009). De acuerdo con el clasificador
del gasto presupuestario, aquí se deben incluir los
gastos para la adquisición de productos farmacéuticos
y medicinales;
• Servicios no personales: $ 1.476.641 (incremento del
361% con relación a los $ 320.000 de 2007, 2008 y 2009).
• Transferencias: $ 4.152.523 (incremento del 454% con
relación a los $ 750.000 de 2007, 2008 y 2009).
En cuanto a las metas físicas, aumenta considerablemente
la expectativa en “asistencia en salud sexual y reproductiva”,
que se estima en 22.265.688 para 2010 (53%, pues en 2009 la
meta era de 14.578.255) y se mantiene igual la meta de distribución
de preservativos, totalizando 24.000.000 (igual que en 2009).
Es llamativo que, al mismo tiempo que se proyecta una disminución
del presupuesto del 10%, la meta de atención haya tenido
un incremento del 53%.
2) Ministerio de Desarrollo Social
El Ministerio de Desarrollo Social ha incorporado de manera
expresa para 2010 la perspectiva de género y se incorpora
la temática de la salud sexual y la procreación
responsable en el marco de la tarea de los “Centros
Integradores Comunitarios”.
En el Programa 20 del Ministerio de Desarrollo Social denominado
“Acciones de Promoción y Protección Social”
se proyectan extender los Centros Integradores Comunitarios,
que “impulsan la integración y coordinación
de las políticas de Atención Primaria de la
Salud y Desarrollo Social en un ámbito físico
común, materializado en la construcción, equipamiento
y puesta en operación de 1.000 edificios para el año
2013, disparadores a su vez de otras actividades complementarias
que fortalecen los objetivos de integración y participación
comunitaria en la resolución de algunos problemas sociales”.
En este sentido, en 2009 se había proyectado realizar
más de 500 centros y ahora se duplica la cifra para
2013. En estos Centros se proyecta realizar, entre otras tareas,
actividades sobre Salud Sexual y Procreación Responsable.
Para 2010, bajo jurisdicción del Ministerio de Desarrollo
Social, el Programa 28 denominado “Familias por la inclusión
social” incorpora la Asignación Social por Embarazo
(que se espera cubra a 4.200 madres – incremento del
75%).
3) Consejo Nacional de la Mujer
En jurisdicción de la Presidencia de la Nación
funciona el Consejo Nacional de la Mujer (Programa 17 –
“Formulación e implementación de políticas
públicas de la Mujer), que cuenta con una partida presupuestaria
total de $ 6.638.066 (un incremento del 19% con relación
al 2009).
Entre los objetivos para 2010 de este organismo se encuentran:
“Profundizar en las acciones tendientes a promover la
inclusión de la perspectiva de género como eje
transversal en la ejecución del Plan de Abordaje Integral
"Ahí" llevado a cabo por el Consejo Nacional
de Políticas Sociales”.
En las metas del Consejo de la Mujer se proyecta capacitar
a 30.000 personas y asistir financieramente a 2.300 instituciones
(igual que en 2009).
4) Conclusiones
Fracaso de la salud reproductiva: Las políticas de
salud sexual y procreación responsable sostenidas de
manera ininterrumpida a lo largo de estos años han
resultado un fracaso, pues todos los años se repiten
los mismos objetivos, sin que se rindan cuenta de los resultados
obtenidos y se logren los objetivos señalados. Aún
más, bajo los mismos argumentos se legalizó
la esterilización (ley 26.130) y se impulsa desde algunos
sectores la despenalización del aborto y su difusión
como vía de solución de la mortalidad materna,
en lo que resulta un tácito reconocimiento del fracaso
de una aproximación al tema de la salud sexual centrada
exclusiva y obsesivamente en la distribución gratuita
de preservativos y métodos anticonceptivos.
Endeudamiento externo: Por otra parte, este gasto público,
que se financia en créditos externos, resulta improductivo
y no resuelve los reales problemas sociales ni genera las
condiciones de desarrollo para que se pueda promover a las
personas y las familias.
Visión reduccionista de la persona y la familia: Estas
dificultades responden, en última instancia, a que
tanto la perspectiva de género como la salud reproductiva,
resultan contrarias a la dignidad de la persona y la familia
y no promueven los auténticos valores de la mujer y
la familia. Sólo desde una aproximación renovada
a las cuestiones familiares, que se desprende de la preocupación
reduccionista por la anticoncepción y se abra a una
mirada más integral sobre la vida humana, el matrimonio,
la sexualidad, el amor y los valores humanos que están
en juego, se podrán ofrecer respuestas eficaces y de
fondo a los desafíos de la familia.
Resultan plenamente aplicables las palabras de Benedicto XVI
en la última encíclica “Caritas in Veritate”:
“La apertura moralmente responsable a la vida es una
riqueza social y económica. Grandes naciones han podido
salir de la miseria gracias también al gran número
y a la capacidad de sus habitantes. Al contrario, naciones
en un tiempo florecientes pasan ahora por una fase de incertidumbre,
y en algún caso de decadencia, precisamente a causa
del bajo índice de natalidad, un problema crucial para
las sociedades de mayor bienestar. La disminución de
los nacimientos, a veces por debajo del llamado «índice
de reemplazo generacional», pone en crisis incluso a
los sistemas de asistencia social, aumenta los costes, merma
la reserva del ahorro y, consiguientemente, los recursos financieros
necesarios para las inversiones, reduce la disponibilidad
de trabajadores cualificados y disminuye la reserva de «cerebros»
a los que recurrir para las necesidades de la nación.
Además, las familias pequeñas, o muy pequeñas
a veces, corren el riesgo de empobrecer las relaciones sociales
y de no asegurar formas eficaces de solidaridad. Son situaciones
que presentan síntomas de escasa confianza en el futuro
y de fatiga moral. Por eso, se convierte en una necesidad
social, e incluso económica, seguir proponiendo a las
nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio,
su sintonía con las exigencias más profundas
del corazón y de la dignidad de la persona. En esta
perspectiva, los estados están llamados a establecer
políticas que promuevan la centralidad y la integridad
de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y
una mujer, célula primordial y vital de la sociedad[112],
haciéndose cargo también de sus problemas económicos
y fiscales, en el respeto de su naturaleza relacional”
(CIV, 44).
Fuente:
FUNDAR
Servicio a la Vida
Gacetilla 289/09
Fuente:
www.movimientofundar.org
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