Sábana
Santa es irreproducible, dice experto ante intento de copia
REDACCIÓN CENTRAL, 07 octubre 2009 (ACI).- El experto
peruano de la Sábana Santa de Turín, Rafael
de la Piedra, explicó que esta reliquia sagrada que
según la tradición envolvió a Cristo
"sigue siendo un objeto único, irreproducible
e inimitable" ante las afirmaciones de un grupo de investigadores
italianos que alegan haberla "copiado con las mismas
características".
De la Piedra explicó a ACI Prensa que este experimento
del profesor de química orgánica Luigi Garlaschelli
de la Universidad de Pavia (Italia) no pone en duda la autenticidad
de esta importante reliquia también conocida con el
nombre de Síndone.
Garlaschelli, apoyado económicamente por el Comité
para la Inspección de Afirmaciones de lo Paranormal
con dos mil 500 euros, "ha conseguido realizar una reproducción
muy parecida a la Sábana Santa utilizando materiales
de la Edad Media (uso de ácidos, envejecimiento del
lienzo por calor y lavado; pintura y ácido sulfúrico
a 1,2 por ciento en agua junto con pigmentos de aluminio y
cobalto)".
Efectivamente, explica el experto peruano, "su trabajo
es visualmente muy parecido al original. Digamos es mejor
que la copia que en su tiempo hizo McCrone (basado en una
pintura de óxido de hierro) o la horrorosa tentativa
de Joe Nickell; o Picknett-Prince y su supuesta fotografía
medieval de Leonardo Da Vinci; o la fantasiosa fotografía-experimental
del sudafricano Nicholas Allen".
Sin embargo, precisa el experto, "una muestra parecida
como la que Garlaschelli ha presentado no resistirá
a las conclusiones multidisciplinarias, que a lo largo de
más de 100 años, científicos de todos
los credos y especialidades" han realizado en la Sábana
Santa.
Bastaría, por ejemplo, dice citando al experto estadounidense
John Jackson del Turin Shroud Center of Colorado, que ha estudiado
la Sábana Santa desde 1978, "tener en cuenta las
propiedades tridimensionales de la imagen (…) la presencia
de sangre humana con índices altísimos de bilirrubina,
el polen de más de 77 plantas que nos van marcando
el recorrido histórico de la Sábana hasta casi
el siglo I de nuestra era y, entre otros, el mecanismo de
transferencia de la imagen de un crucificado con todas las
heridas descritas en los Evangelios a un lienzo".
"La imagen del cuerpo se superpone a las heridas y es
superficial ya que no traspasa el lienzo como sí lo
hace la sangre", agrega de la Piedra.
Por lo tanto, concluye, "podemos afirmar con un alto
grado de certeza, que la Sábana Santa de Turín
con todas las características antes mencionadas sigue
siendo un objeto único, irreproducible e inimitable.
Esa es la verdad interna de la Sábana Santa de Turín".
Por su parte, y al ser consultado por ACI Prensa, John Jackson
criticó la técnica mediante la cual el equipo
de Garlaschelli añadió sangre a la tela que
crearon para luego "añejarla" y explicó
algunos detalles al respecto.
La sangre que está en la Sábana Santa original
no es sangre completa, sino sangre que se ha separado del
suero, sangre que "proviene de heridas verdaderas".
Además, la sangre que aparece en distintas partes de
la misma es "de un flujo post mortem".
Tras admitir que las imágenes que se ven en Internet
se ven "reales", Jackson precisó que cuando
se ven en la perspectiva tridimensional "se ve bastante
grotesco. Las manos están incrustadas en el cuerpo
y las piernas se ven poco naturales".
Seguidamente señala que él y sus colegas están
abiertos a revisar el trabajo de Garlaschelli o cualquier
"otra idea sobre este trabajo" para lo que necesitaría
"mucho más información sobre lo que se
ha hecho exactamente".
Jackson también explicó que lo que Garlaschelli
ha realizado debe ser revisado. Lo que los científicos
tienen que hacer "es presentar su trabajo ante sus pares".
Al final, lo que cuenta, es lo que "la comunidad científica
decide tras observar y revisar el trabajo", añade.
Juan Pablo II y la Sábana Santa
Al arribar a Turín, en su primer viaje el 13 de abril
de 1980, ante la puerta del santuario de la Consolata y ante
las autoridades italianas, el Papa peregrino dijo que "cuando
a principio de septiembre de 1978 vine a Turín, como
peregrino, deseoso de venerar la Sábana Santa, insigne
reliquia, ligada al misterio de nuestra redención,
no podía, sin duda, prever, inmediatamente después
de la elección de mi amado predecesor Juan Pablo I,
que habría de volver, a menos de dos años de
distancia con otras responsabilidades y en otro marco".
Luego, en la homilía en la Misa solemne en el atrio
de la Catedral de Turín, afirmó que "no
podría ser de otra manera (refiriendo a los testigos
de la resurrección) en la ciudad que custodia una reliquia
única y misteriosa, como la Sábana Santa, testigo
singularísimo –si aceptamos los argumentos de
tantos científicos de la Pascua: de la pasión,
de la muerte y de la resurrección. ¡Testigo mudo
pero a la vez sorprendentemente elocuente!”.
Una semana después, al rezar el Regina Coeli, dirigido
en Roma el 20 de abril de 1980, dijo que "y también
la catedral de Turín: lugar donde se encuentra, desde
hace siglos, la Sábana Santa, la reliquia más
espléndida de la pasión y de la resurrección”.
Fuente:
www.aciprensa.com
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