Obispo
pide incorporar factores de la vida humana para medir la pobreza
La Plata (Buenos Aires), 6 octubre 2009 (AICA).- “Periódicamente
se suscita en la Argentina una discusión acerca del
índice de pobreza. Por ejemplo, el cómputo oficial
denuncia, en este momento, el 13 % pero otras investigaciones
privadas, dignas de confianza, registran cifras mucho más
altas, que llegan al 35%. Sería bueno ponerse de acuerdo
en un parámetro objetivo que permita medir la realidad
tal cual es, porque la limpieza de la casa no se asegura barriendo
la basurita debajo de la alfombra”. Así lo expresó
el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer,
en su mensaje televisivo de este fin de semana.
Sostuvo además que en la medición de la pobreza
“habría que incorporar otros factores de la vida
humana esencialmente relacionados con la dignidad de la persona
y sus derechos fundamentales” y mencionó puntualmente
“la educación”.
Afirmó que “las dos penurias: la pobreza en
el sentido material de la palabra y la falta de educación
están muy vinculadas” porque “en determinados
niveles de pobreza los chicos no pueden ir a la escuela, o
no pueden completar su escolaridad hasta egresar perfectamente
alfabetizados”, y llamó a considerar “la
gravedad de este fenómeno cuando se extiende de tal
modo que la deficiencia de la educación se va convirtiendo
en un dato estructural de la sociedad en una época
determinada. Si no se logra poner remedio a esta desgracia
se hunde en una dolorosa decadencia la cultura popular”.
Por ese motivo consideró que “en la categoría
de pobreza, ampliamente extendida, tendría que entrar
también esta especie de decadencia de la cultura popular
que se torna irremediable si no se van poniendo remedios,
si no se procura lo necesario para que nuestras familias puedan
vivir dignamente, para que puedan educar dignamente a sus
hijos, para que las ayudas que reciban estén orientadas
a elevarlos en un sentido integral”.
Sostuvo también que “la medición de la
pobreza puede ampliarse a otros campos”, y mencionó,
citando a Benedicto XVI en última encíclica
“Cáritas in Veritate”, el respeto por la
vida como “uno de los aspectos más destacados
del desarrollo actual”, teniendo en cuenta que en muchos
lugares, “las ayudas destinadas al desarrollo están
ligadas necesariamente a la adopción de planes de disminución
de la natalidad, y cómo se intenta legitimar los atentados
contra la vida, desde el aborto a la eutanasia”.
Monseñor Aguer subrayó que “esto es un
problema fundamental del desarrollo y el reconocimiento de
la realidad multiforme de la pobreza” y agregó
que es “imprescindible para hacer algo eficaz en orden
a superar un flagelo que castiga injustamente a tantos argentinos”.
Tras recordar que el Papa habló del “escándalo
de la pobreza” en su mensaje por la Colecta Más
por Menos, el pastor platense señaló que “no
hay que extrañarse de que se vea la pobreza extrema
como un escándalo” porque “lo es aquí
como en otros lugares del mundo”, y destacó la
necesidad de “luchar seriamente contra ello, pero para
eso hace falta asumir un concepto amplio de pobreza y éste
debe sustentarse en la idea correcta del hombre”.
Fuente:
www.aica.org
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