Obispos
deploran avance de proyectos anti-familia en Brasil
BRASILIA, 25 septiembre 2009 (ACI).- El Consejo Episcopal
de Pastoral de la Conferencia de Obispos Católicos
de Brasil (CNBB) emitió hoy una nota en la que rechaza
el avance en la Cámara de Diputados de dos proyectos
legislativos: uno que liberaliza el bingo electrónico
y otros juegos de azar, y otro que pretende eliminar el requisito
de un año de separación entre los cónyuges
para hacer que el divorcio sea "instantáneo".
En la nota los prelados manifiestan su preocupación
por "la aprobación en instancias diversas en la
Cámara de Diputados de dos propuestas legislativas
que, entrando en vigor, traerían serias consecuencias
para la sociedad brasileña".
La legalización de los bingos electrónicos
y otros juegos de azar, prosiguen, "posibilita un retorno
a un mal ya superado, poniendo en riesgo la seguridad y el
bienestar de las familias, sometiendo a la explotación
a tantas personas, volviéndolas dependientes. Más
grave aún, como se dijo en los debates en el Parlamento,
es que se abre un nuevo campo para la práctica de crímenes
diversos, entre los que se encuentra el lavado de dinero".
Para los prelados, la afirmación de que estas casas
de juego posibilitarían la creación de cerca
de 300 mil empleos, "no legitima la práctica nociva
de estos juegos. En los últimos años ha crecido
la oferta de puestos de trabajo en el país, sin necesidad
de opciones que promueven la degradación moral, como
bingos electrónicos o juegos de azar".
Divorcio "instantáneo"
De otro lado, al referirse a la propuesta que busca eliminar
el requisito que pide a los esposos que quieren divorciarse
una separación mínima de un año, los
obispos señalan que este tiempo previsto en "la
Constitución actual por lo menos posibilita a los cónyuges
en dificultad un tiempo mayor para la reflexión sobre
las consecuencias de la separación para ellos mismos,
sus hijos y la sociedad".
La propuesta, prosigue el texto de los prelados brasileños,
de "separación de forma apresurada, sin que se
dé un tiempo para la reflexión y la ayuda de
los amigos, familiares y orientadores en defensa del vínculo
que los une, significa una banalización de la institución
del matrimonio, con graves y dolorosas consecuencias para
toda la sociedad".
Ante estas dos iniciativas, "los obispos exhortan a
los representantes del pueblo a una profunda reflexión
sobre las mismas, al tiempo que manifiestan su apoyo a los
parlamentarios que se oponen a ellas".
Finalmente, piden "a todas las personas de buena voluntad,
particularmente a los líderes cristianos, que manifiesten
a sus representantes parlamentarios su desacuerdo, solicitándoles
explícitamente que expresen su oposición".
Fuente:
www.aciprensa.com
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