Ntra. Sra. de San Nicolás

 

 

Multitudinaria devoción a la Virgen en San Nicolás

 

San Nicolás (Buenos Aires), 25 septiembre 2009 (AICA).- Una multitud de peregrinos, estimada en centenares de miles personas, participó esta tarde de las celebraciones centrales en honor de María del Rosario de San Nicolás, en el 26º aniversario del acontecimiento mariano.

 

A las 15, la imagen de la Virgen salió desde el santuario, bajo una lluvia de pétalos de rosas y agitar de pañuelos blancos, en una procesión por las calles del barrio hasta el campito contiguo al templo, donde el obispo de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Héctor Cardelli, presidió la misa concelebrada.

 

Los fieles se fueron congregando en el lugar a lo largo del día, procedentes de distintas provincias argentinas y también de países vecinos, para transformar la ciudad en un gran santuario al aire libre.

 

Los peregrinos manifestaron su fe públicamente, y llegaron hasta el santuario para pedir, pero también para agradecer a la Virgen los dones recibidos.

 

Al finalizar la misa, con la imagen de la Virgen con el Niño -coronada el 25 de mayo pasado- presidiendo el altar, se realizó una suelta de globos con los colores rosa, celeste y blanco que identifican a esta advocación mariana.

 

La celebración por los 26 años del acontecimiento mariano comenzó a la hora cero de este viernes, con fuegos de artificios y una misa presidida por el obispo local en el campito de la Virgen.

 

Llevar el fermento cristiano a la sociedad

 

En la homilía, monseñor Cardelli llamó a “renovar nuestra adhesión a Jesús y volver a retomar la fuerza de su levadura, de su sal y de su luz, para que el mundo retome el cauce que lleva a la vida eterna”.

 

Tras subrayar que es necesario “revitalizar las células base de nuestra sociedad con el fermento cristiano”, sobre todo “leudar de evangelio en el matrimonio y la familia, que son el patrimonio de la humanidad y que constituyen el tesoro más importante de nuestro pueblo”.

 

El prelado también advirtió sobre “la corrupción que avanza impune y como si fuere un maremoto nos inunda con su avasallante permisividad en los ámbitos de los adultos, mayores, niños y niñas que son víctimas de la prostitución, pornografía y violencia o del trabajo infantil, de las mujeres maltratadas, víctimas de la exclusión y del tráfico para la explotación sexual, exclusión por el analfabetismo tecnológico, las personas que viven en la calle y los campesinos que se quedan sin la tierra”.

 

“Esta es la mayor pobreza de nuestro tiempo, pues no reconoce la presencia del misterio de Dios y de su amor en la vida del hombre”.

 

El obispo también convocó a ser “discípulos y misioneros” y a orientar “toda la vida, desde la realidad transformadora del Reino de Dios que hace de nuestra comunidad fraternidades, de nuestra filantropía, amor de caridad; de nuestro servicio, ofrenda de amor; de nuestra sociedad, comunidades solidarias”.

 

“Como respuesta a la exigencia del mundo de hoy, es necesario sacudir nuestra indiferencia, revisar nuestros valores y ver qué es lo importante para nosotros en nuestra vida, aunar los esfuerzos y convertirnos en redes solidarias para dar respuestas a tanto clamor, despertar de un letargo paralizante que bloquea el decolaje para apuntar a las alturas que nos despegan de las somnolencias culpables y cómodas”, subrayó.

 

Tras insistir en que “hace 26 años que Ella nos expresa con su intervención materna y magistral que sólo volviendo a Jesús será posible un mundo mejor”, monseñor Cardelli concluyó: “Queridos peregrinos, llevemos de aquí el eco vibrante de este día de gozo y gratitud, Ella se va con ustedes, porque quiere llegar a todos los rincones desde donde vinieron; así, como visitó a Santa Isabel, hoy quiere partir sin demora a visitar a los que sin poder venir hasta aquí, la encuentran en la alegría y el testimonio de ustedes”.

 

Fuente:
www.aica.org