Un
musical y una serie televisiva en honor de este siervo de
Dios
La vida del cardenal Van Thuan inspira proyectos de música
y televisión
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 16 septiembre 2009
(ZENIT.org).- Con el objetivo de dar a conocer la vida del
cardenal vietnamita François Nguyen Van Thuan, en causa
de beatificación, varios artistas y productores adelantan
proyectos en los que se destacan la vida y escritos de este
siervo de Dios que falleció un día como hoy
en el año 2002.
Así lo reveló el cardenal Renato Raffaele Martino,
presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz,
durante una rueda de prensa en la Santa Sede, en la que fue
presentada la segunda versión del premio Van Thuan.
Este galardón, entregado este miércoles en
la ciudad de Roma por la fundación San Mateo, busca
destacar a algunas personalidades y fundaciones que trabajan
por el desarrollo y la dignidad humana.
Música para oraciones y versos de Van Thuan
La cantata "Senderos de esperanza", compuesta por
monseñor Marco Frisina, director del coro de la diócesis
de Roma, es la adaptación musical de algunas oraciones
y escritos por el cardenal Van Thuan durante sus años
de prisión.
Esta realización fue presentada por primera vez el
miércoles, durante la entrega de los premios. "Me
he conmovido con la luminosidad de estos textos", aseguró
Monseñor Frisina. "Sentir tanta esperanza hace
bien al corazón", agregó.
El musical comprende también citas bíblicas
así como oraciones y escritos de otros santos sobre
la cruz, el sufrimiento y la esperanza, que encuentran eco
en la experiencia y el testimonio de Van Thuan, que maduró
en las cárceles comunistas vietnamitas.
Entre ellos están el Magnificat, algunos pasajes de
San Pablo, la oración de San Francisco delante de la
cruz de San Damián y el Anima Christi. Este sacerdote
y músico dijo además que al leer las oraciones
del siervo de Dios vietnamita, le sorprendió el hecho
de que "un hombre pueda tener sentimientos tan delicados
hacia sus perseguidores" y dijo que su ejemplo debe "convertirse
para nosotros en luz del camino de nuestra vida".
"Habló de esta prisión como un don y logró
mantener este contacto con Dios. A las tres de la tarde celebraba
una misa muy personal con tres gotas de vino y un pedazo de
pan. Logró sobrevivir gracias a su fe", concluye
monseñor Frisina.
Su vida en la pequeña pantalla
El director Gianluca Caruso, anunció durante la presentación
de los premios Van Thuan, que se realizó este martes
en la sala de prensa de la Santa Sede, que se encuentra preparando
una serie televisiva sobre del cardenal.
Según explicó Caruso a ZENIT, la producción
estaría basada la historia verídica de un soldado
comunista que vigilaba la celda del entonces obispo, con quien
entabló una amistad que luego lo llevó a la
conversión.
El centinela le confesó a Van Thuan que cuando empezó
a encontrarse con Dios, semanalmente iba en bicicleta al santuario
de la virgen de La Vang a orar por él, por su fortaleza
y por su liberación.
"Lo interesante sería utilizar esta figura negativa
como punto de vista para narrar la historia de Van Thuan",
dijo a ZENIT el director de este proyecto. "De este modo,
quien tiene una ideología diferente a la de Van Thuan,
cuenta la historia de un santo", asegura Caruso, quien
aclaró que el proyecto se encuentra en una fase inicial
de redacción del guión, la búsqueda de
recursos económicos y de los permisos requeridos.
Entre el dolor y la esperanza
El cardenal François Nguyen Van Thuan nació
en 1928. Fue nombrado en 1975 obispo coadjutor de Saigon por
el Papa Pablo VI. Este mismo año el régimen
comunista de Vietnam lo arrestó, porque supuestamente
contradecía esta ideología.
Permaneció en prisión durante 13 años,
ocho de los cuales fue sometido a un régimen de total
aislamiento. Fue liberado en 1988. Juan Pablo II le nombró
en 1998 presidente del Consejo Pontificio para la Justicia
y la Paz, dicasterio del que era vicepresidente desde 1994.
Durante la cuaresma del año 2000 predicó los
ejercicios espirituales al papa Karol Wojtyla. El cardenal
falleció el 16 de septiembre de 2002.
Su fama de santidad se debe a la entereza con la que afrontó
los momentos en los que estuvo injustamente en prisión,
a la capacidad de perdonar a sus captores, así como
a la profundidad y esperanza que se refleja en sus escritos.
Es autor de varios libros, entre ellos "Testigos de Esperanza"
y "Cinco panes y dos peces".
Fuente:
www.zenit.org
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