Monseñor
Zimowski en el Congreso Mundial de Farmacéuticos Católicos
Representante vaticano contra las
medicinas falsificadas para pobres
Buenos Aires, 15-09-09. (AI).- El arzobispo Zygmunt Zimowski,
presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud,
ha denunciado que el 50 por ciento de las medicinas vendidas
en África están falsificadas. De este modo,
parece que este terrible delito no es un problema original
de la Argentina y ni un negociado exclusivo que se da en la
obra social de los trabajadores bancarios, según las
denuncias judiciales.
El representante Vaticano ha hecho esta constatación
durante el congreso mundial de la Federación Internacional
de Farmacéuticos Católicos, que se ha celebrado
del 11 al 14 de septiembre n la ciudad polaca de Poznan sobre
el argumento "La seguridad del medicamento: ética
y conciencia para el farmacéutico". La denuncia
del prelado polaco se basa en datos publicados por la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
Además, fuentes no oficiales citadas por "L'Osservatore
Romano" al recoger la intervención del arzobispo,
revelan que en algunos estados africanos el 60 por ciento
de las medicinas estaría falsificado, un porcentaje
que se eleva en 10 puntos en esos países en el caso
de las medicinas contra la malaria.
La OMS afirma también que en muchas zonas del sudeste
asiático, y de América Latina, más del
30 por ciento de las medicinas son falsas."La manipulación
y falsificación de las medicinas --dijo el arzobispo
en su intervención-- afecta ante todo a sujetos en
edad pediátrica. Falsos antibióticos y falsas
vacunas producen graves daños en la salud".
"Hay muchas muertes por enfermedades respiratorias entre
los niños africanos, pues son curadas con antibióticos
falsos, sin componente activo y que sin embargo son comprados
a caro precio".
Los fármacos con bajos niveles de componentes activos
son más peligrosos que los que no tienen ninguno, ya
que incluso pueden contribuir a incrementar la resistencia
de los virus a los medicamentos y generar los llamados "súper
microbios", que se pueden expandir, según fuentes
de la OMS.
Los traficantes, que suelen reproducir con exactitud las
marcas y las cajetillas de los medicamentos, introducen pocas
cantidades de componentes activos por cada unidad, componentes
que suelen proceder del robo o del mercado negro.
Los consumidores carecen de cualquier garantía respecto
a su elaboración y normalmente nunca figuran las fechas
de caducidad, a fin de incrementar la vida de los medicamentos.
Las rutas y métodos del tráfico de fármacos
falsificados suelen ser los mismos que para otros productos
piratas.
El representante vaticano, citando la encíclica "Caritas
in veritate" de Benedicto XVI, considera que la seguridad
en los medicamentos es una de las "emergencias sanitarias
y éticas en los países en vías de desarrollo".
En esta situación, monseñor Zimowski invita
a todos, en particular, a los farmacéuticos católicos
a "denunciar con valentía todas las formas de
adulteración y falsificación de loas medicinas
y a oponerse a su distribución".
Citando a Juan Pablo II, el arzobispo polaco explicó
que "la ganancia, legítima y necesaria, debe siempre
está subordinada al respeto de la ley moral y a la
adhesión al magisterio de la Iglesia".
Citando a Benedicto XVI, el prelado polaco hizo particular
referencia a la situación de los niños que "elevan
un silencioso grito de dolor que interpela nuestra conciencia"
de hombres antes aún que de creyentes.
Fuente: Agencia Zenit.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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