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El Papa pidió a los Obispos de Brasil
que respondan a la búsqueda de la esperanza
Buenos Aires, 07-09-09. (AI).- Ante el desierto de los valores
que el mundo experimenta hay que reconocer que las nuevas
generaciones tienen gran sed de trascendencia. Es la motivación
que generó hoy el Santo Padre al recibir esta mañana
a un grupo de prelados de la Conferencia Nacional de Obispos
Católicos de Brasil (CNBB). El Papa Benedicto XVI los
alentó a responder decididamente a las "vidas
desesperadas que están a la búsqueda de esperanza,
como demuestra la difusa y a veces confusa exigencia de espiritualidad".
Lo ha afirmado el Papa en el discurso a los obispos brasileños
de la región del Mato Grosso, en la parte centro-occidental
del país.
Benedicto XVI ha resaltado cómo después del
Concilio existe la tendencia a interpretar la apertura al
mundo no como una exigencia misionera sino como un ceder a
la secularización y a los valores mundanos en detrimento
del Evangelio. El Papa señaló luego que en los
decenios posteriores al Concilio Vaticano II se "cayó
en una auto-secularización de muchas comunidades cristianas.
Actualmente existe una nueva generación ya nacida en
este ambiente eclesial secularizado que, en vez de mostrar
apertura y consenso, ve en la sociedad un foso de diferencias
y contraposiciones al Magisterio de la Iglesia, sobre todo
en el campo ético, que es cada vez más profundo.
En este desierto de Dios, la nueva generación siente
una gran sed de trascendencia".
En este contexto, que implica a la Iglesia local, se requiere
el anuncio de la verdadera fe en la gloria de la Resurrección,
sin ceder a los valores dominantes y a las expectativas de
la opinión pública sobretodo en el campo de
la ética y de la coherencia entre fe y vida.
Benedicto XVI dijo a los obispos que en la sociedad actual,
donde "tantas personas parecen querer vivir todo en un
minuto, otros se abandonan al tedio y a la inercia o a violencias
de todo tipo", sucede en realidad que "esas vidas
desesperadas están a la búsqueda de una esperanza,
como demuestra la difusa y a veces confusa exigencia de espiritualidad
y de una renovada busca de puntos de referencia para retomar
el camino de la vida".
El Papa dijo estar impresionado al conocer las grandes distancias
que los obispos y sacerdotes deben recorrer para desempeñar
su trabajo pastoral en una situación en la cual faltan
los recursos humanos, por lo tanto, una eficaz obra formativa
es la prioridad.
Al referirse a la escasez de sacerdotes en Brasil, Benedicto
XVI señaló que parte de la solicitud pastoral
de su ministerio es la "generación de nuevos pastores",
porque "aunque Dios sea el único capaz de sembrar
en el corazón humano la llamada al servicio pastoral
de su pueblo, todos los miembros de la Iglesia deberían
interrogarse sobre la urgencia de esa causa y el compromiso
personal con que la sienten y viven".
Fuente: ACI Prensa – H20 NEWS
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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