El
Papa subraya la importancia de la acción social cristiana
VITERBO, domingo 6 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- El
Papa exhortó hoy, durante la homilía pronunciada
durante la Eucaristía en el Valle Faul de Viterbo,
a los cristianos a “dar testimonio” a través
de la acción social y caritativa de la Iglesia, y especialmente
en el campo de la educación.
En este campo, que definió como “prioritario”,
deben implicarse “las parroquias, las familias y las
diversas realidades asociativas”, así como “los
catequistas y todos los educadores” y la escuela, y
en particular, “la escuela católica”.
Invitó a los presentes a mirar, en la historia de
la Iglesia, a los “modelos siempre actuales, auténticos
pioneros de la educación en la fe en los que inspirarse”,
entre otros, a santa Rosa Venerini, “verdadera precursora
de las escuelas femeninas en Italia” y a santa Lucía
Filippini, fundadora de las “Maestras Pías”.
“A estas fuentes espirituales se podrá felizmente
acudir aún para afrontar, con lucidez y coherencia,
la actual, ineludible y prioritaria, emergencia educativa,
gran desafío para toda comunidad cristiana y para toda
la sociedad”, añadió.
Otro de los campos en los que pidió un mayor compromiso
fue en la acción caritativa de la Iglesia, a la luz
de las encíclicas Deus caritas est y Caritas in veritate.
“Es en esta perspectiva que toma rostro la acción
caritativa de la Iglesia: sus iniciativas, sus obras son signos
de la fe y del amor de Dios, que es Amor”, explicó
el Papa.
Recordando el ejemplo de numerosos santos de la diócesis,
entre ellos el de la copatrona santa Rosa, cuyo cuerpo incorrupto
se venera en el Monasterio de Santa María de las Rosas,
el Papa exhortó a promover el voluntariado cristiano,
“tanto en el plano personal como en el plano asociativo”,
especialmente a través de Cáritas.
“Se suceden las etapas de la historia, cambian los
contextos sociales, pero no cambia y no pasa de moda la vocación
de los cristianos a vivir el Evangelio en solidaridad con
la familia humana, al paso con los tiempos”.
Eso, explicó, “es el compromiso social, eso
es el servicio propio de la acción política,
eso es el desarrollo humano integral”.
Por último, pidió especialmente a los laicos
“no tener a vivir y dar testimonio de la ve en los diversos
ámbitos de la sociedad, en las múltiples situaciones
de la existencia humana”.
“Como afirma el Concilio Vaticano II, el cristiano
está llamado a ser ante el mundo un testigo de la resurrección
y de la vida del Señor y un signo del Dios vivo”,
añadió, recordando la figura del joven viterbés
Mario Fani, precursor de lo que después fue la Acción
Católica Italiana.
“Como hizo Jesús con el sordomudo, de la misma
forma Dios continúa revelándonos su proyecto
mediante acontecimientos y palabras. Escuchar su palabra y
discernir sus signos debe ser por tanto el compromiso de cada
cristiano y de cada comunidad”, concluyó.
Fuente:
www.zenit.org
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