| La Iglesia pide
demorar el debate de la ley de radiodifusión
Buenos Aires 31-08-09 (AI) El arzobispo Radrizzani opinó
que la ley de radiodifusión debería discutirse
después del recambio legislativo. Sin embargo, el sacerdote
se cuidó de opinar sobre el contenido del proyecto
oficial. Dijo que las nuevas tecnologías deben estar
al servicio de todos, especialmente de los más débiles.
La Iglesia argentina dejó sentada su posición
sobre el proyecto de ley de radiodifusión que impulsa
el gobierno de Cristina Kirchner: si bien admitió que
se necesita una nueva normativa en el sector, enfatizó
que la discusión debe "respetar la libertad de
expresión y las diferentes mentalidades y ser lo más
plural posible", por lo que recomendó que el tratamiento
legislativo se produzca luego del 10 de diciembre próximo.
Esas fueron las consideraciones más importantes de
monseñor Agustín Radrizzani, durante la comida
mensual de la Asociación de Entidades Periodísticas
Argentinas (ADEPA). Radrizzani es arzobispo de la diócesis
Mercedes-Luján y presidente de la Comisión de
Comunicación Social del Episcopado.
En su exposición ante los empresarios periodísticos,
horas después de la presentación oficial del
proyecto en la Casa Rosada, monseñor Radrizzani argumentó
que el debate legislativo -para ser "más enriquecedor
y para garantizar la pluralidad de las ideas"- debe darse
después de que asuman los diputados y senadores votados
en los comicios de junio pasado.
Ese mismo reclamo hicieron anteayer los principales referentes
de la oposición. Después del recambio de diciembre,
el kirchnerismo verá reducido su poder en el Congreso,
como consecuencia de la derrota electoral que sufrió
en los mayores distritos del país.
El arzobispo se cuidó de no opinar acerca del contenido
del proyecto oficial, que impulsa cambios en la propiedad,
la operación y los contenidos de los medios audiovisuales
de comunicación.
Antes de la exposición de Radrizzani, el presidente
de ADEPA, Lauro Laíño, había aludido
a un "clima de crispación" frente a la iniciativa
del Gobierno.
Don de Dios
Acompañado por el vocero episcopal, Pbro. Jorge Oesterheld,
el arzobispo habló luego de las nuevas tecnologías,
a las que calificó como "un don de Dios",
y recomendó que "deben estar al servicio de todos;
especialmente de los más débiles".
"Más que propietarios, somos administradores",
dijo Radrizzani en su mensaje a los empresarios de los medios
de comunicación. Y añadió: "Se nos
han confiado dones que están destinados a todos y que
Dios ha puesto en nuestras manos para que estén al
servicio del bien común".
También habló sobre la pobreza en la Argentina:
"Muchos hermanos nuestros son excluidos, sobran y no
tienen alimentos ni un lugar para dormir".
Instó a los medios a tender puentes y "presentar
las dificultades, en ocasiones dramáticas, con actitud
constructiva e iluminadora, sin caer en la tentación
del golpe de efecto fácil".
Y planteó: "Podemos decir acá hay un monopolio,
lo vamos a limitar", pero aclaró que si se pone
en manos del Estado un gran poder, un monopolio, el Estado
-actual o futuro- puede manejar las cosas en sentido ideológico.
De todos modos, se mostró optimista e inclinado a creer
que "los medios y los gobiernos quieren tener un juego
limpio".
Sistema Digital Japonés
La presidenta Cristina Kirchner anunció ayer que la
Argentina adoptará el sistema de TV digital japonés,
el mismo que tiene Brasil.
"Adoptamos la norma japonesa porque permitirá
democratizar y llegar a todo el país con la mejor tecnología
y todos sus servicios accesorios", dijo la Presidenta,
tras encabezar un acto con su colega de Brasil, Luiz Inacio
Lula da Silva, en un aparte de la cumbre de la Unasur que
se desarrolló en Bariloche. Lula consideró que
"la adopción del sistema crea condiciones para
establecer un polo tecnológico regional".
La Argentina basará el cambio tecnológico en
la norma denominada Sbtvd (Sistema Brasileño de Televisión
Digital). La inversión pública y privada para
que la Argentina acceda a la televisión digital terrestre
abierta está estimada en 3500 millones de pesos.
"Japón participará activamente en el equipamiento
de la televisión pública, y esto se hará
con transferencia de tecnología sin pagar royalties
", anunció la Presidenta.
El gobierno argentino dejó así sin efecto la
opción por la norma estadounidense de televisión
digital que había resuelto en 1998 el gobierno del
ex presidente Carlos Menem. Durante el decenio que siguió,
la Argentina analizó qué modelo adoptar, entre
el japonés, el ATSC de Estados Unidos y el DVBT europeo.
En los últimos años, hubo intensas gestiones
diplomáticas relacionadas con esta opción, que
condicionará el desarrollo tecnológico y la
inversión del sistema audiovisual de las próximas
décadas. Incluso provocó roces entre el Gobierno
y el anterior embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne,
que no consiguió convencer de las bondades del sistema
de su país.
Cristina Kirchner y Lula llamaron a sumarse a esta norma de
televisión a sus colegas de la región.
La norma de la televisión digital japonesa fue adoptada
a mediados de 2006 por Brasil, principal socio de la Argentina
en el Mercosur, y las transmisiones oficiales se iniciaron
en ese país en diciembre de 2007.
La decisión provocó quejas de la oposición:
"Las tres medidas más importantes en materia de
radiodifusión se tomaron por decreto. La creación
de la Direct TV kirchnerista, la estatización de los
derechos del fútbol y ahora el convenio para el cambio
de la matriz de las comunicaciones. Se burlan de nosotros:
Montan un escenario de debate en el Congreso y a la vez deciden
por decreto", enfatizó la diputada radical Silvana
Giúdici, presidenta de la Comisión de Libertad
de Expresión.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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