El
cardenal Bertone dijo que Benedicto XVI no da “marcha
atrás”
Ciudad del Vaticano, 28 agosto 2009 (AICA).- El cardenal
Tarcisio Bertone SDB, secretario de Estado y el más
cercano colaborador de Benedicto XVI, desmintió los
rumores promovidos por medios de comunicación que aseguran
su intención de dar "marcha atrás"
en el camino de aplicación del Concilio Vaticano II.
En una entrevista concedida a “L’Osservatore
Romano”, el cardenal Bertone aclara los debates surgidos
por revelaciones de supuestos documentos, desmentidos por
la Santa Sede, interpretados como una vuelta atrás
por parte del Papa, sobre todo en materia litúrgica.
"Para comprender las intenciones y la acción
de gobierno de Benedicto XVI es necesario remontarse a su
historia personal -una experiencia variada que le permitió
pasar por la Iglesia conciliar como auténtico protagonista-
y, una vez elegido Papa, al discurso de inauguración
del pontificado, al que dirigió a la Curia Romana el
22 de diciembre de 2005 y a los actos precisos que quiso y
firmó (en ocasiones pacientemente explicados)",
comienza diciendo el purpurado.
"Las demás elucubraciones y rumores sobre presuntos
documentos de marcha atrás son pura invención,
según un cliché presentado continuamente con
obstinación".
El cardenal cita "algunas instancias del Concilio Vaticano
II que el Papa promovió constantemente con inteligencia
y profundidad de pensamiento".
En particular, "la relación más comprensiva
instaurada con las Iglesias ortodoxas y orientales, el diálogo
con el judaísmo y con el islam, con una recíproca
atracción, que suscitaron respuestas y profundizaciones
como nunca antes se habían registrado, purificando
la memoria y abriéndose a las riquezas del otro".
"Y, además, me agrada subrayar la relación
directa y fraterna, así como paterna, con todos los
miembros del colegio episcopal en las visitas ad limina y
en las demás numerosas ocasiones de contacto".
"Hay que recordar la práctica que ha emprendido
de intervenciones libres en las asamblea de los Sínodos
de los Obispos con respuestas puntuales y reflexiones del
mismo pontífice".
"No olvidemos tampoco el contacto directo instaurado
con los superiores de los dicasterios de la Curia Romana con
los que restableció periódicos encuentros de
audiencia".
La reforma, una cuestión de corazón
Por lo que se refiere a la "reforma de la Iglesia"
el cardenal considera "que es sobre todo una cuestión
de interioridad y santidad". Por este motivo, asegura,
el Papa se concentra en recordar "la fuente de la Palabra
de Dios, la ley evangélica y el corazón de la
vida de la Iglesia: Jesús, el Señor conocido,
amado, adorado e imitado".
Por este motivo está preparando en estos momentos
el segundo volumen de su libro "Jesús de Nazaret".
Por lo que se refiere a las intervenciones del Papa sobre
la Curia Romana, el cardenal explica que, en lo que lleva
de pontificado, Benedicto XVI "realizó setenta
nombramientos de superiores de los diferentes dicasterios"
vaticanos, sin contar a obispos y nuncios en el mundo.
En este sentido, anuncia para muy pronto "nombramientos
importantes" en los que estarán representadas
"las nuevas Iglesias: África ya ofreció
y ofrecerá excelentes candidatos", afirma.
El purpurado advierte sobre el error de atribuir al Papa
todos los problemas que experimenta la Iglesia en el mundo
y todas las declaraciones de sus representantes.
"Una correcta información -recuerda a los periodistas-
exige que se atribuya a cada cual (‘unicuique suum’)
la propia responsabilidad por los hechos y las palabras, sobre
todo cuando éstos contradicen abiertamente las enseñanzas
y los ejemplos del Papa".
Fuente:
www.aica.org
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