| Un cálculo
sencillo para un impresionante resultado
Buenos Aires, viernes 21 agosto 2009 (AI).- Recientemente,
y a propósito de la difundida crisis económica
y financiera mundial, un televidente de la cadena de noticias
estadounidense CNN, envió a la redacción central
una simple propuesta, basada en un sencillo cálculo
pero con un resultado tan contundente que interpela a los
poderes reales del mundo hasta las mismas vísceras.
En realidad el cálculo fue elaborado por el Centro
Ellacurría de origen vasco y cuya página recomiendo
visitar.
Como todos sabemos, en los Estados Unidos hay en preparación
un plan para destinar la suma de 700.000 millones de dólares
de los contribuyentes de ese país para que las entidades
bancarias y financieras entre otras, puedan superar la actual
situación. A esta descomunal cifra se le suman los
500.000 millones de dólares ya utilizados. Esto sin
contar los que han destinado tanto en Europa como los gigantes
asiáticos.
Pero quedándonos solamente con los 700.000 millones
de dólares, si se dividen por partes iguales entre
los 6.700 millones de personas que habitamos el planeta, nos
quedará que cada uno podrá contar con 104.477.610
millones de dólares. Si no me crees corre a buscar
la calculadora.
De este modo, no sólo se erradican completamente la
miseria y la pobreza del mundo sino que todos los habitantes
de este planeta pasamos a ser multimillonarios.
Tal vez esto pueda parecer como algo impracticable o una
especulación demagógica, cargada sin dudas por
debilidades legales y vulnerando el concepto de propiedad
privada. Pero lo que no se podrá es dejar de reconocer
que el grave problema mundial es la distribución de
la riqueza.
A los poderosos de la política les dejo unas palabras
que el Papa Benedicto XVI les decía en el Mayo último
a un grupo de embajadores que presentaban sus credenciales
ante el Estado Vaticano. "En el mundo actual los líderes
de las naciones desempeñan un papel importante, no
sólo en su propio país, sino también
en las relaciones internacionales, para que toda persona,
en el lugar donde vive, pueda gozar de condiciones de vida
dignas. Por este motivo, la medida principal en el ámbito
político es la búsqueda de la justicia, para
que siempre se respeten la dignidad y los derechos de todo
ser humano, y para que todos los habitantes de un país
puedan participar en la riqueza nacional. Lo mismo sucede
a nivel internacional".
Pero no puedo dejarlo ahí y publicar algo que dijo
para todos: “Sin embargo, en todos los casos, la comunidad
humana también está llamada a ir más
allá de la mera justicia, manifestando su solidaridad
a los pueblos más pobres, con la preocupación
de una mejor distribución de las riquezas, permitiendo
beneficiarse en primer lugar, de manera especial, a los países
que cuentan con bienes en su suelo o en su subsuelo. Los países
ricos no pueden apropiarse, por ellos mismos, de lo que procede
de otras tierras. Es un deber de justicia y de solidaridad
el que la comunidad internacional vele por la distribución
de los recursos, prestando atención a las condiciones
propicias para el desarrollo de los países que más
lo necesitan”.
Para los que piensan que se vulnera el Derecho y la propiedad
privada les dijo que, “más allá de la
justicia, es necesario desarrollar también la fraternidad,
para edificar sociedades armoniosas, en las que reinen la
concordia y la paz, y para resolver los eventuales problemas
que surjan, mediante el diálogo y la negociación,
y no a través de la violencia en todas sus formas,
que no puede menos de afectar a los seres humanos más
débiles y pobres”.
Y para todos: “La solidaridad y la fraternidad derivan,
en definitiva, del amor fundamental que debemos alimentar
por nuestro prójimo, pues toda persona que tiene una
responsabilidad en la vida pública está llamada,
ante todo, a hacer que su misión sea un servicio a
todos sus compatriotas y, más en general, a todos los
pueblos del planeta”.
Fuente:
www.anunciarinforma.com.ar
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