Mons.
Celli: “La cultura digital debe promover al hombre”
Roma (Italia), 21 agosto 2009 (AICA).- Monseñor Claudio
María Celli, presidente del Consejo Pontificio para
las Comunicaciones Sociales, afirmó que las tecnologías
digitales con sus aplicaciones en Internet que configuran
la sociedad actual, deben promover y defender, por encima
de todo, la naturaleza y dignidad del ser humano, asegurando
su adecuado desarrollo a través de la comunicación
real, la verdadera amistad y el diálogo honesto.
Al iniciar su reflexión publicada en L'Osservatore
Romano, el Arzobispo resalta cómo el mundo digital
cambia cada vez más y fue incidiendo en la forma en
la que se configuran las relaciones humanas. Ante esta realidad,
que llevó al Papa a llamar a los jóvenes "generación
digital", ha de reconocerse que "estas tecnologías
son un don para la humanidad, pero deben estar al servicio
de todos los seres humanos y de toda la comunidad".
Al señalar que estas realidades poseen "grandes
posibilidades y grandes límites", el presidente
del mencionado dicasterio afirma que cuando el Papa "expresa
su aprecio positivo por las nuevas tecnologías no es
un ingenuo, pues no olvida las dificultades y problemas que
estas tecnologías pueden crear".
Tras relatar una experiencia reciente en Islandia en donde
en una reunión de laicos del Consejo de Europa los
participantes se preguntaban qué debe hacerse con los
menores para protegerlos de los peligros de Internet, monseñor
Celli explica tres aspectos fundamentales que han de tenerse
en cuenta para vivir una adecuada "cultura de la comunicación",
a partir del mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las
Comunicaciones Sociales.
La primera referencia, "es el valor de la persona humana.
El Papa también para este propósito no es ingenuo
y sabe muy bien qué cosas circulan en las grandes redes
de la comunicación. Por ello dice que se debe tener
cuidado con palabras e imágenes degradantes para el
ser humano, cerrar el ingreso a lo que alimenta el odio y
la intolerancia, lo que agrede la belleza y la intimidad de
la sexualidad humana".
"La segunda dimensión es el diálogo entre
personas de países, cultura y religiones diferentes.
Un diálogo que no es un esconder quiénes somos,
porque no sería eso algo respetuoso para con la persona
con la que dialogamos. Pero es un diálogo atento y
respetuoso que busca sinceramente la verdad. Creo que el hombre
puede encontrar la plenitud de su vida, sabiendo que la vida
no es una línea recta por donde caminar, sino un continuo
itinerario para buscar lo verdadero, lo bueno y lo bello".
Al hablar de la tercera dimensión del mensaje, la
amistad, monseñor Celli explica que "en el nuevo
vocabulario de las redes digitales es un término que
se contrabandea fácilmente".
Seguidamente el Arzobispo se refirió a la presencia
de Benedicto XVI en Youtube e indicó que "el Papa
deseaba estar presente en un diálogo respetuoso de
los hombres que se encuentran, no para confundirse, no para
diluirse, ni anularse; sino para que su presencia sea un momento
sincero de diálogo".
"Nuestras amistades crecen en nuestro caminar como seres
humanos. No podemos banalizar el concepto de amistad porque
es una de las riquezas más grandes de la que el ser
humano puede disponer", concluyó.
Fuente:
www.aica.org
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