Las mentiras que debemos conocer de "ANGELES Y DEMONIOS"
Joseph Dias (1)
En el siguiente informe, Joseph Dias, secretario general del
CSF explica una por una las mentiras del libro de Brown que
lleva el mismo nombre: Ángeles y Demonios. Particularmente
iluminador es el testimonio del personal de la película
que da a conocer el Padre Bernard O’Connor, un sacerdote
canadiense y oficial de la Congregación para las Iglesias
Orientales de la Santa Sede que estuvo en Roma el año
pasado, cuando el director Ron Howard estaba filmando la cinta.
O sea, quien sabe, de repente Dan Brown, Tom Hanks y Opie
Taylor son los Illuminati.
Dan Brown, el autor del Código Da Vinci, parece haberse
convertido en un experto en el arte del anticatolicismo y
ahora lleva su agenda anticatólica un poco más
allá con su novela "Ángeles y Demonios".
Además, el Co-productor, Brian Grazer, quiere que esta
nueva cinta sea "menos reverente" que El Código
Da Vinci, es decir más liberalmente anticatólica,
que ya lo es, si es que uno mira solamente el libro.
Uno no podría objetar a los realizadores, si es que
hubieran dejado de lado a figuras históricas y a la
Iglesia Católica al hacer su cinta "de culto".
Sin embargo, esto no ha pasado y el film tiene que ver con
una serie de personajes históricos y eventos, con mentiras
sobre ellos y una satanización de la Iglesia Católica
en toda la trama. Las mentiras en la película hacen
complicado que uno separe lo que es ficción; y quienes
no están familiarizados con la historia de la Iglesia
Católica están condenados a irse, después
de verla, con una mala opinión de ella.
La historia
El protagonista en ambas obras, El Código Da Vinci
y Ángeles y Demonios, es el especialista en simbología
de Harvard, Robert Langdon (personaje interpretado por Tom
Hanks). En Ángeles y Demonios (la película basada
en la novela del mismo nombre que saldrá a la luz el
15 de mayo de 2009), Langdon es reclutado por la CERN (Organización
Europea para la Investigación Nuclear) para investigar
lo que ha sucedido con unos de sus físicos: fue encontrado
muerto con un misterioso símbolo grabado en el pecho.
Este símbolo era el de una sociedad secreta que se
creía extinta desde hace mucho, la Hermandad de los
Illuminati.
Con el tiempo, Langdon se convence cada vez más de
que los Illuminati han regresado. De acuerdo a Brown, la organización,
que tenía a Galileo entre sus miembros, fue fundada
para afirmar la supremacía de la ciencia sobre la irracionalidad
de la religión, especialmente el catolicismo. Ahora
busca la venganza, habiendo capturado la antimateria, una
peligrosa sustancia descubierta por el científico que
fue asesinado. La misión de Langdon es detener a los
Illuminati antes de que destruyan al Vaticano con una bomba
de tiempo generada a partir de la antimateria.
¿Por qué son anticatólicos el
libro y la película?
Un sacerdote y una religiosa se unen para inseminarse artificialmente:
Se puede apreciar la representación de un joven sacerdote
que antes de convertirse en Papa se enamora de una religiosa.
Ambos desean un hijo, pero también quieren permanecer
castos, por lo que recurren a la inseminación artificial.
Distorsión de hechos concernientes a la vida real:
El engaño de Brown está en que intercala personajes
de la vida real como Copérnico y Galileo, así
como organizaciones verdaderas, como los Illuminati; con asuntos
reales como la ciencia y la religión; para llegar así
a sus propias y elaboradas conclusiones, que no tienen ninguna
raíz histórica ni se basan en hechos históricos;
y terminan siendo simples y flagrantes mentiras.
Falso retrato de la Iglesia Católica: Dan Brown sabe
lo que la historia dice y sin embargo deliberadamente lo representa
mal. Su distorsión adrede de la verdad está
pensada para calumniar a la Iglesia Católica. Brown
quiere mostrar que la Iglesia Católica ve a la ciencia
como el enemigo y que no se detendrá ante nada para
hacerlo a un lado.
Mentiras sobre la CERN y la antimateria: Brown comienza con
una página de "hechos" en la que menciona
a la CERN. La describe como una entidad suiza que ha creado
la antimateria, "la más poderosa fuente de energía
conocida por el hombre". Es tan poderosa que "un
solo gramo de antimateria contiene la energía de una
bomba nuclear de 20 kilotones, el tamaño de la bomba
arrojada sobre Hiroshima". Esto simplemente no es cierto.
CERN clarifica el asunto con hechos: La CERN ha recibido muchas
preguntas sobre lo que Brown alega, tanto así que tiene
una sección especial en su sitio web para responderlas.
Por ejemplo, la web precisa que "CERN no es un instituto
suizo, sino una organización internacional"; está
localizada en Suiza y parcialmente en Francia. La antimateria
sí existe, y es creada rutinariamente en la CERN, pero
"no existe la posibilidad de usar la antimateria como
una 'fuente' de energía".
Una pregunta común que le hacen a las autoridades de
esta organización es: "¿Hacen la antimateria
como se describe en el libro?" La respuesta es clara:
"No". Todo el mundo quiere saber qué tan
peligrosa es la antimateria en realidad. La CERN precisa que
ésta es "totalmente segura, dadas las diminutas
cantidades en las que la hacemos. Sería muy peligroso
si hiciéramos algunos gramos, pero esto nos tomaría
miles de millones de años".
La Iglesia Católica usa cualquier medio para liderar
la venganza: Más importante todavía, Brown dice
en la siguiente página que "la Hermandad de los
Illuminati es un hecho". ¿Y qué buscan
los Illuminati? En el libro se dice que "los Illuminati
fueron cazados sin piedad por la Iglesia Católica".
En el trailer de la película, Tom Hanks, quien hace
el papel de Langdon, dice de la sociedad secreta que "la
Iglesia Católica ordenó una masacre brutal para
silenciarlos para siempre. Ellos han vuelto por la revancha".
En las páginas 39-40 del libro, se dice que los Illuminati
fueron fundados en el siglo XVI, la película afirma
lo mismo. En la página 223 se dice que "la palabra
de la Hermandad de Galileo comenzó a difundirse en
la década de 1630 y que científicos de todo
el mundo hacían una peregrinación secreta a
Roma esperando poder unirse a los Illuminati….".
El director de la película, Ron Howard, concuerda:
"Los Illuminati se formaron en el siglo XVII. Eran artistas
y científicos como Galileo y Bernini, cuyas ideas progresivamente
fueron amenazando al Vaticano". Brown, en su sitio web,
reafirma esta idea central: "es un hecho histórico
que los Illuminati querían vengarse del Vaticano en
el siglo XVII. Los primeros Illuminati –los de la época
de Galileo– fueron expulsados de Roma por el Vaticano
y cazados sin misericordia".
Mentiras sobre los Illuminati: La verdad es que ningún
miembro de los Illuminati fue cazado y mucho menos asesinado
por parte de la Iglesia Católica. Saber exactamente
quiénes fueron los Illuminati demuestra lo falsas que
son las afirmaciones de Brown. Los Illuminati fueron fundados
por un profesor de leyes llamado Adam Weishaupt, en Baviera,
Alemania, el 1 de mayo de 1776. No duraron mucho: colapsó
totalmente en 1787. Este no es un asunto en disputa, así
que arrastrar a Galileo a esta fábula es bastante deshonesto.
Él murió en 1642, casi 150 años antes
de que los Illuminati fueran fundados. ¡Brown tiene
que saber todo esto porque en su propio sitio web hay una
sección sobre los Illuminati que correctamente precisa
su fundación en 1776!
Canonización y la Santa Comunión "prestadas"
del paganismo: Ángeles y Demonios afirma que la tradición
de la Iglesia de la canonización está tomada
de un antiguo rito "para hacerse dios". Pero los
santos no son personas hechas dioses, y en ningún caso
los orígenes paganos de la canonización podrían
haberse explicado con precisión porque no son tales.
No existe, además, absolutamente ninguna evidencia
para la afirmación de Brown sobre el hecho que morir
por los pecados de otros sea una idea cristiana robada al
legendario rey azteca Quetzalcoatl. La Santa Comunión,
según Brown, es un concepto que fue tomado de los aztecas.
Pero el hecho concreto es que la Cristiandad precede a la
civilización azteca por más de 1000 años.
Más mentiras históricas sobre personajes reales:
El libro considera que la CERN inventó Internet, lo
que es a todas luces falso. Les da el crédito a dos
reporteros de la BBC (de Inglaterra) que ganaron el Premio
Pulitzer, pese a que este premio solo se entrega a estadounidenses.
Afirma además que Winston Churchill fue un "católico
incondicional", cuando la verdad es que nunca fue católico.
Presenta la idea de que la Iglesia Católica es muy
rica, cuando en realidad su presupuesto anual de operación
se podría comparar al de un quinto de la Universidad
de Harvard (EEUU). El libro dice que Copérnico fue
asesinado, cuando la historia precisa que murió de
un ataque. El texto señala además que Galileo
fue un pacifista, aunque no hay evidencias de que lo fuera.
Brown toma una creencia: que los científicos cristianos
consideran inadecuado el tratamiento médico para una
persona joven y lo atribuye falsamente al catolicismo. Pinta
además, falsamente, a los católicos como opuestos
a la enseñanza de la evolución e identifica
a una organización protestante, la Christian Coalition
(Coalición Cristiana) como una entidad católica,
cuando no lo es.
El Papa Pío IX retratado como un desviado sexual: Brown
quiere promover todo tipo de estereotipo negativo sobre la
Iglesia Católica. Uno de los favoritos de todos los
tiempos es la alegada fobia de la Iglesia ante la sexualidad.
Por eso no debe sorprender que Brown presente al Papa Pío
IX como un "maníaco eliminador de penes"
que destruyó grandes obras de arte. "En 1857 –dice
Brown en la página 159– el Papa Pío IX
decidió que la representación masculina completa
podría incitar a la lujuria dentro del Vaticano. Así
que tomó un cincel y un martillo y destruyó
todos los genitales de todas las estatuas masculinas dentro
de la Ciudad del Vaticano".
Pío IX, en vez de ir caminando por el Vaticano con
su martillo en mano, golpeando las estatuas masculinas entre
las piernas, en realidad apoyó pródigamente
las artes y premió a los artistas por sus contribuciones.
Es también conocido por haber renovado las pinturas
en el Vaticano.
El Papa Urbano VIII rechaza al escultor Bernini y la escultura
de Santa Teresa (de Ávila): Brown guarda sus mejores
armas para la supuesta mala reacción del Papa ante
la obra maestra de escultura de (Gian Lorenzo) Bernini, "El
éxtasis de Santa Teresa". Según Brown,
"el Papa Urbano VIII había rechazado 'El éxtasis
de Santa Teresa' por ser una obra sexualmente explícita
para el Vaticano. Así que la desterró a alguna
oscura capilla en el otro lado de la ciudad". En la misma
página, la 442, se lee que "la escultura, como
cualquier persona que la ha visto puede atestiguar, era cualquier
cosa menos algo científico-pornográfico, pero
ciertamente no científico". En la siguiente página
escribe que "la estatua representaba a Santa Teresa sobre
su espalda en la agonía de un intenso orgasmo".
Nuevamente, Brown simplemente crea "hechos" que
calcen en su agenda. Para los principiantes en la escultura,
Teresa no está sobre su espalda, sino que está
sentada. En cuanto a Urbano VIII, no fue un adversario de
Bernini, sino que fue su amigo y patrono. En una biografía
de Arthur Lubow sobre este gran artista, se precisa que durante
los 20 años de pontificado de Urbano VIII, Bernini
fue tratado como si fuera de la realeza por el Papa. De hecho,
Bernini fue el favorito de todos los Papas mientras vivió,
y fue condecorado con la Cruz de la Orden de Cristo.
Brown eleva a la ciencia al lugar de Dios: En la página
31, uno de los personajes de Brown se regocija al decir que
"pronto se probará que todos los dioses son falsos.
La ciencia dará la respuesta a casi todas las preguntas
que el hombre pueda hacer". Así que, ¿qué
cosa queda? "Sólo quedan algunas preguntas",
escribe Brown, "y esas son las preguntas esotéricas2.
¡Como por ejemplo el verdadero sentido de la existencia!
En la página 218, Brown se emociona tanto con la promesa
de la ciencia que para expresarlo usa cursivas y exclama:
"¡La Ciencia es Dios!".
En la página 474, se pone totalmente a tono: 2La medicina,
las comunicaciones electrónicas, los viajes especiales,
la manipulación genética… estos son los
milagros sobre los que les hablamos a nuestros hijos. Estos
son los milagros que portamos como prueba de que la ciencia
nos dará todas las respuestas". Y luego se lanza
por el oro: "Las antiguas historias sobre inmaculadas
concepciones, zarzas ardientes y mares abiertos ya no son
relevantes. Dios se ha vuelto obsoleto. La ciencia ha ganado
la batalla".
En esta perspectiva, ¿hay algo que la ciencia no pueda
hacer? Evidentemente no. Aquí Brown presenta su postura
más extrema (página 658): "¡La ciencia
ha venido para salvarnos de la enfermedad, del hambre y del
dolor! ¡He aquí la ciencia, el nuevo Dios de
los milagros infinitos, omnipotente y benevolente! Ignoren
las armas y el caos". Le ha dado un elixir para los problemas
personales: "¡Olviden la soledad fracturada y el
peligro interminable. La Ciencia está aquí!"
El hecho es que el catolicismo promovió la ciencia
y la astronomía: la Ciencia no habría progresado
si no hubiera sido así. 2En los últimos 50 años",
afirma el profesor Thomas E. Woods, Jr., "virtualmente
todos los historiadores de la ciencia… han llegado a
la conclusión de que la Revolución Científica
se debió a la Iglesia". Para el sociólogo
Rodney Stark la razón por la que la ciencia emergió
en Europa y no en ningún otro lugar, fue el catolicismo.
"Se sabe que en China, en el Islam, en la India, en la
Grecia antigua y en Roma, todos tuvieron una muy desarrollada
alquimia. Pero solamente en Europa esta alquimia se transformó
en química. Por esa razón, muchas sociedades
desarrollaron elaborados sistemas de astrología, pero
solo en Europa esto llevó a la astronomía".
El rol pionero de los católicos en la astronomía
está fuera de discusión. J. L. Heilborn de la
Universidad de California en Berkeley escribe que "La
Iglesia Católica ayudó más que nadie
financiera y socialmente al estudio de la astronomía
por más de seis siglos, desde la recuperación
de los estudios antiguos durante la última etapa de
la Edad Media hasta la Ilustración". Solamente
los logros científicos de los jesuitas alcanzaron todos
los rincones de la tierra.
¿Qué hizo al catolicismo tan amigo de la ciencia
y por qué la ciencia se originó en Europa y
no en otra parte? Stark sabe porqué: "Porque el
Cristianismo representaba a Dios como un ser racional, sensible,
fiable y omnipotente, y el universo como su propia creación
personal. Se entendía entonces que el mundo natural
tiene una estructura estable, racional, legal, que espera
(en realidad que invita) a la comprensión humana".
La Iglesia y Galileo, muchas falsedades: Los mitos sobre Galileo
son tantos que solo unos cuantos se dan el trabajo de consultar
los hechos históricos para saber lo que en realidad
sucedió. Brown explota esta ignorancia al máximo.
Cuando afirma en la página 41 que los "datos de
Galileo estaban fuera de discusión", ni siquiera
se acerca a la verdad. Por ejemplo, sabemos que las mareas
se explican por las fuerzas gravitacionales de la luna. Pero
la fijación de Galileo sobre la tierra girando alrededor
del sol no le permitió comprender esto, él pensaba
que las mareas debían comprenderse a partir del hecho
de que la tierra giraba alrededor del sol. Y lo que es más
importante, lo que metió a Galileo en problemas no
fueron sus ideas sino su arrogancia: hizo afirmaciones que
no podía sustentar científicamente.
Si Galileo fue castigado por sostener que la tierra gira alrededor
del sol, ¿entonces por qué Copérnico
no fue castigado? Después de todo, Copérnico
tuvo esta idea antes de que Galileo diera con ella, y como
Galileo, también era católico. La diferencia
está en que Copérnico fue un científico
honesto: estaba contento con afirmar sus ideas a modo de hipótesis.
Galileo rechazó hacer lo mismo, incluso cuando no podía
probarlas.
Si la Iglesia Católica quiso sacar a Galileo del mapa,
¿entonces cómo se explica que fuera alabado
por su trabajo en Roma en 1611? ¿Por qué el
Papa Pablo V lo acogió? ¿Por qué se hizo
amigo del futuro Papa, Urbano VIII? Francamente, Galileo nunca
se metió en problemas antes de que comenzara a insistir
en que el sistema copernicano era positivamente cierto. Cuando
estuvo de acuerdo con tratar esto como una hipótesis
o como una proposición matemática, no sufrió
ni una pizca.
En 1624, el Papa Urbano VIII le dio a Galileo medallas y otros
regalos, y le rogó que siguiera realizando su trabajo.
De acuerdo a Woods, "Urbano VIII le dijo al astrónomo
que la Iglesia nunca había declarado que el sistema
de Copérnico era herético, y que la Iglesia
nunca haría eso". Esto, por supuesto, no es lo
que Brown quiere que creamos. Ocho años después,
Galileo escribió su "Dialogo sobre los principales
sistemas del mundo", lo hizo a pedido del Papa. Pero
esta vez Galileo señaló que la teoría
copernicana era empíricamente cierta. Además,
se presentó como teólogo, no solamente como
matemático, y estuvo de acuerdo en hacerlo. La Iglesia
no estaba complacida, y se sintió marcada por él.
De igual modo, la comunidad científica no estaba impresionada.
Su arrogancia era terrible para muchos fuera de la Iglesia
así como dentro de ella.
Es fácil para nosotros decir que la Iglesia reaccionó
exageradamente con Galileo. Esto es cierto. Pero es también
importante notar que nunca fue torturado y no pasó
un solo día en prisión. Fue confinado al arresto
domiciliario en una modesta casa durante 9 años. Incluso
pasó un tiempo en la casa del Arzobispo de Siena. No
es exactamente la experiencia tipo gulag (campos de trabajos
forzosos rusos en el tiempo de Stalin en donde murieron millones
de personas) que nos han hecho creer. ¡Sería
interesante saber como explicaría Brown el hecho que
el primer líder de la Pontificia Academia para las
Ciencias no fue otro que su "mártir" favorito
Galileo Galilei!
Si la Iglesia Católica era tan anti-ciencia, ¿por
qué el Papa Benedicto XIV otorgó el imprimatur
(permiso eclesiástico oficial para la impresión
de una obra católica. Con esta autorización
se establece que no existe errores morales o doctrinales en
la misma) a la primera edición de los trabajos completos
de Galileo? Así lo hizo en 1741. Y si se necesita mayores
pruebas para demostrar que lo abrasivo de Galileo tuvo algo
que ver con la respuesta de la Iglesia, debe considerarse
que científicos como el P. Roger Boscovich siguieron
explorando las ideas copernicanas mientras Galileo fue encontrado
"vehementemente sospechoso de herejía". También
debe notarse que a los católicos nunca se les prohibió
leer a Galileo, incluso libros científicos de todo
tipo circularon libremente durante y después de la
censura a Galileo.
Las razones de Bill Donahue
Según Bill Donahue de la Liga Católica de Estados
Unidos, "dentro de poco, el equipo formado por Dan Brown
y Ron Howard habrán generado en la audiencia la creencia
de que Galileo era miembro de una sociedad secreta, los Illuminati,
y que ese grupo busca vengarse del Vaticano por la historia
anti-ciencia de la Iglesia Católica. El hecho es que
Galileo murió casi 150 años antes que los Illuminati
fueran fundados el 1 de mayo de 1776. ¿Por qué
mentir entonces? Porque su meta es mostrar a la Iglesia Católica
como una enemiga de la ciencia, ¿y qué mejor
forma que usar para esto a su mártir favorito, Galileo?
La víctima perfecta, la mencionada persecución
de Galileo, es citada así como prueba de la guerra
de la Iglesia contra la razón".
"Galileo nunca fue apresado o torturado. Su confinamiento
fue un arresto domiciliario, aunque no garantizado, y estaba
más en función de su arrogancia que de sus ideas:
persistió en presentarlas (tomadas de Copérnico,
un científico católico que nunca fue castigado)
como científicamente precisas, algo de lo que incluso
científicos de su tiempo se mofaban".
Testimonios anti Iglesia del personal que produjo la película:
El Padre Bernard O’Connor, un sacerdote canadiense y
oficial de la Congregación para las Iglesias Orientales
de la Santa Sede, estaba en Roma el año pasado mientras
el director Ron Howard filmaba la cinta. O’Connor se
encontró dos veces con el personal de la misma y conversó
de manera informal con unos 20 de ellos. Estaba vestido casualmente
de modo que ninguno se dio cuenta de que era un sacerdote.
Hablaron abiertamente, pensando que era solamente "un
turista amistoso".
El Padre escribió un artículo sobre su experiencia
en la revista mensual, Inside the Vatican (El Vaticano por
dentro). Uno de los trabajadores que dijo ser uno de los "encargados"
opinó así: "la miserable Iglesia está
contra nosotros otra vez y nos está causando problemas".
Luego, hablando de su amigo Dan Brown, añadió
"como muchos de nosotros, él con frecuencia dice
que haría cualquier cosa para demoler esta detestable
institución, la Iglesia Católica. Y triunfaremos.
Ya verás". Cuando el Padre O’Connor le pidió
que precisara sus afirmaciones, el oficial de producción
dijo "al final de esta generación no existirá
más la Iglesia Católica, al menos no en Europa
occidental. Y en realidad los medios merecen mucho del crédito
por su desaparición".
"Finalmente el público está entendiendo
nuestro mensaje", dijo luego. El mensaje está
claramente definido: "la Iglesia Católica tiene
que ser debilitada y eventualmente desaparecer de la faz de
la tierra. Es la primera enemiga de la humanidad. Siempre
lo ha sido". Este mismo señor le da el crédito
de esto a la "televisión, Hollywood, las industrias
de la música y el video, junto con cada uno de los
diarios que existen, pues todos dicen lo mismo". Este
sujeto también mencionó el rol que algunas universidades
han jugado para minar el catolicismo.
¿Quiénes son los Illuminati y qué
se dice que han hecho?
En realidad, los Illuminati fueron hombres de la Ilustración
que creyeron poseer algún tipo de conocimiento especial
que les permitiría reformar Alemania. Weishaupt, su
fundador, les pedía a sus seguidores que dejaran a
sus familias y amigos –a modo de culto– para que
pudieran construir una sociedad revolucionaria. Antes de morir,
renunció a todas las sociedades secretas y se reconcilió
con la Iglesia Católica. Pero nada de esto se dice
porque Brown quiere que creamos que los Illuminati todavía
existen.
Pese a que los Illuminati murieron hace mucho tiempo (en 1787),
la siguiente es una lista de algunas de las cosas que se dice
han realizado. Los Illuminati habrían sido responsables
del asesinato de los siguientes presidentes (de EEUU): Abraham
Lincoln (1861-1865), William Henry Harrison (1841), Zachary
Taylor (1849-1850), James Garfield (1881) y William McKinley
(1897-1901). También fueron "probablemente"
responsables del asesinato de Warren Harding (1921-1923) y
"posiblemente" de Franklin Roosevelt (1933-1945).
De cualquier modo, la muerte de la Princesa Diana también
habría sido obra suya.
Ciertamente esta sociedad secreta "ha dejado su huella
en la historia". Aquí menciono algunos de los
hechos históricos que serían su responsabilidad:
la Revolución Francesa; la Revolución Rusa;
alentar a Marx y a Engels para que escribieran el Manifiesto
Comunista; un intento de derrocar a los Estados Unidos; persuadir
al Papa para que disuelva a los jesuitas (a quienes algunos
consideran como los fundadores de los Illuminati); manipular
al Juez (John) Marshall (1801-1835), Presidente de la Corte
Suprema de Estados Unidos para que entregue los "poderes
implícitos" del gobierno federal; instigación
de levantamientos en Europa en la década de 1840; manipulación
de Lincoln para que adopte un impuesto gradual.
Se dice también que los Illuminati habrían fundado:
la Reserva Federal (de EEUU), las Compensaciones de trabajadores,
la 16º enmienda (adopción de un impuesto federal
a los ingresos); la Liga de Naciones, el Partido Comunista;
el Plan Marshall; las Naciones Unidas, el Consejo par las
Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral y el
Banco Mundial.
También habría jugado un papel importante al
fomentar la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial
(habrían alentado a Hitler a invadir Polonia), la Guerra
Fría y el 11 de septiembre. Es responsable además
de los ataques al cristianismo y por dividir a los judíos
ortodoxos de los conservadores. El SIDA, el Ébola y
el Síndrome de la Guerra del Golfo serían también
creación de los Illuminati. Incluso serían responsables
del Huracán Katrina y de la Cruz Roja (que se benefició
del mismo).
(1) Secretario General del Foro Secular Católico (CSF).
Con comentarios de Bill Donahue, Liga Católica (Catholic
League – EEUU).
Fuente y traducción
ACIPRENSA
www.aciprensa.com
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