Portales Católicos, ¿cómo saber si lo
son?
Por Jorge Enrique Mújica
La presencia de la fe en Internet, concretamente de la fe
católica, es una realidad cada vez más pujante.
Muchas personas se valen del esfuerzo que supone mantener
a flote una Web confesional para hacer consultas, profundizar
en temas u orientarse sobre la opinión del Magisterio
en éste o aquel punto de actualidad.
Sin embargo, es más o menos frecuente encontrarse con
portales que se autodefinen como católicos y que no
lo son. ¿Qué criterios seguir para identificarlos?
1. No basta considerarse católico
Lo primero que debe quedar claro es que la autodenominación
de católico no es razón suficiente para que
un portal lo sea de modo efectivo.
Algunas páginas se registran con ese apelativo porque
saben que puede ganarles más visitas cuando las personas
colocan la palabra católico en un buscador comercial.
¿Y por qué se califican católicos si
no lo son? Posiblemente porque privarse de ese título,
aunque no esté justificado, les haría pasar
desapercibidos. Algunos tienen como cometido llegar a fieles
católicos pero no para ayudarlos ha crecer en su fe,
sino para apartarlos de ella, confundirlos sembrando en ellos
la duda y motivándolos a entenderla paralelamente al
Magisterio de la Iglesia legítimamente interpretado
y transmitido por el Papa.
2. La afinidad con el Magisterio
Un criterio inicial para discernir si tal o cual portal es
o no católico es la afinidad que tiene con el Magisterio
de la Iglesia y del Papa.
Un portal católico jamás iría contra
las enseñanzas de la Iglesia, sobre todo en temas de
moral, eclesiología o sacramentos. Si sucede es mala
señal.
Cuando un portal da mucho espacio a articulistas que, más
que explicar y hacer todavía más asequible a
muchos el Magisterio de la Iglesia, se dedican a criticar
y promover prácticas contrarias a lo que el Papa o,
en virtud de su puesto, sus colaboradores más cercanos
dicen o transmiten, hay motivos para dudar de la catolicidad
de esa página de Internet.
Cuando un website ofrece sistemáticamente doctrina
contraria, por ejemplo en temas concretos que defendemos los
católicos como la presencia real de Cristo en la Eucaristía,
la virginidad perpetua de María o la comunión
de los santos, hay razones de sobra para tildar a esa Web
como desaconsejable y contraria a la fe católica.
3. Quién está detrás de un portal
Un portal auténticamente católico está
vinculado normalmente a:
1) la Santa Sede o un organismo dependiente directamente de
ella (por ejemplo un dicasterio como el Consejo Pontificio
para las Comunicaciones Sociales, entre muchos otros); es
por así decir, un portal institucional de la Iglesia,
del Vaticano;
2) una congregación, orden religiosa o movimiento de
apostolado debida y previamente aprobados por la Iglesia (por
ejemplo el portal del Opus Dei, del Regnum Christi, del Camino
Neo Catecumenal, de los Focolares, etc.);
3) organizaciones de cariz católica aprobadas por la
Iglesia (por ejemplo Manos Unidas, Caritas, Ayuda a la Iglesia
Necesitadas, etc.). Hay que tomar en cuenta que las hay de
distintos tipos: hospitalarias, educativas, sanitarias, de
acogida, asilos, de caridad, informativos o de comunicación,
etc., y que a su vez “certifican” a otros que
dependen de ellas.
4) diócesis y parroquias
5) católicos (seglares o consagrados)
que a título personal deciden emprender una iniciativa
donde su fe es el marco que le da cohesión, marca al
proyecto como rasgo distintivo y lo pone en marcha.
Ciertamente no hay un organismo encargado de conferir cédulas
de catolicidad a portales en Internet. Sin embargo, quien
quiere no sólo denominarse sino efectivamente estar
vinculado a la ortodoxia católica, trata de asociarse
a organismos ya reconocidos cuando se trata de proyectos dentro
del punto 5. Esto permite valorar mejor y apreciar más
el esfuerzo de conjunto.
Así, por ejemplo, hay grupo de comunicadores que se
asocian a entes como la Federación Internacional de
Agencias de Prensa Católicas o a la Asociación
Católica Mundial para la Comunicación, por citar
un caso concreto.
Tener a un organismo reconocido detrás de un proyecto,
le da más seriedad a un portal digital y también
produce confianza en quien visita la página.
Es verdad que, no obstante lo anterior, hay algunas direcciones
en la red que pese a tener una vinculación “oficial”,
no son fieles al Magisterio. A ellas podemos valorarlas desde
el criterio general número dos.
Si se desea perseverar y crecer en la fe auténticamente
católica, valiéndose de los recursos de Internet,
es preciso navegar en la red por portales que de verdad permitan
hacerlo. Distinguir aquellos que no lo son y evitar frecuentarlos,
es signo de madurez, de dominio y muestra del deseo de profundizar
en la doctrina auténtica del Magisterio de la Iglesia.
Fuente:
(1) Jorge Mujica escribe en GAMA - Semanario de artículos
de actualidad, análisis, investigación, opinión
y reflexión para medios de comunicación. churchforum.org
Nota de Redacción
Nuestras felicitaciones a Jorge Mújica por sus precisiones
sobre lo que es un portal católico. Además,
es algo que puede aplicarse a otros modos de comunicación.
Por supuesto que nos sentimos identificados aunque somos una
Asociación Civil. En este sentido, estamos abarcados
en el punto 5 en relación a quien está detrás
de un portal. Seguramente, muchos de nuestros amigos podrán
dar crédito de ello y por eso estaremos esperando sus
comentarios en nuestro mail de contacto.
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