SAY IT AGAIN, JAMES (Dilo de Nuevo, James)
Por Eduardo Barrantes
Say it again, James. Para que la gente se de cuenta que los
Estados Unidos no ha superado el problema racial por haber
elegido por primera vez en su historia a un presidente negro.
Ni que piensen que las minorías o los inmigrantes y
sus hijos han alcanzado el mismo status que un auténtico
ciudadano americano.
Say it again, James. Para que nadie crea que, como suele
pasar en países como el nuestro, los mercados votaron
antes que la gente y produjeron una descomunal crisis financiera
para que se termine el predominio republicano en el país
del Norte. Ni que a partir del resultado de la elección
los mercados iban a retornar rápidamente a la normalidad
y a las alzas para apoyar a un nuevo presidente que usará
de modo diferente los impuestos de los carpinteros, plomeros
y obreros de su país para generar inversión
y más puestos de trabajo.
Say it again, James. Para que todos recuerden que el padre
de Bush, otro George presidente norteamericano, había
conseguido éxitos fenomenales en política exterior
tales como terminar con la Guerra Fría, haber ganado
la Guerra del Golfo y reforzar el liderazgo norteamericano
en el llamado Nuevo Orden Internacional, logrando así
interesantes mediciones de imagen y aceptación para
un presidente en ejercicio, pero como los resultados económicos
de los estadounidenses eran flojos, los electores de ese país
decidieron cambiar de partido en las elecciones presidenciales.
Say it again, James. Para que no haya ilusiones sobre un
mundo mejor pensando que ahora hay un presidente que terminará
de un día para el otro con las guerras de Irak y Afganistán,
olvidándose de la problemática de su país
con el terrorismo, que abandonará la hegemonía
propia de una potencia con vocación imperial y que
se ocupará de los pobres del mundo, los subdesarrollados,
la miseria en Africa y América Latina, aflojará
con el embargo a Cuba, se hará amigo de los chinos,
norcoreanos, dejará en paz a los agentes de Chávez
en territorio norteamericano y por supuesto, usará
para todo ello el dinero que su país gasta en la producción
de armas y la carrera espacial.
Say it again, James. Para que nadie se entusiasme diciendo
que los norteamericanos han perdido sus creencias y han decido
apoyar a un hombre que está a favor del aborto, la
contracepción, los cambios en la institución
familiar, olvidando todo lo que tradicionalmente los ha movilizado
como sociedad.
Say it again, James. Para que los comunicadores de los grandes
medios argentinos hagan creer a nuestra gente que un nuevo
tiempo ha comenzado para el mundo porque el principal país
tiene como presidente a un progresista como los nuestros que
va a producir tantos cambios que hasta sus efectos van a llegar
hasta las pampas argentinas.
Say it again, James. Para que ningún mandatario le
mienta a su pueblo diciendo que el proyecto del presidente
electo es el mismo al que él encarna en su país.
Y esto empezando por casa según reza una carta de felicitación
enviada por el triunfo electoral.
Say it again, James. Para que todos reaccionemos sobre lo
que realmente les interesó a los ciudadanos estadounidenses
al momento de emitir su voto ante el descalabro que los llevo
la administración Bush. Say it again, James: The economy,
stupid. (La economía, estúpido).
____________________________
Nota del autor:
La economía, estúpido (the economy, stupid),
fue una frase muy utilizada en la política estadounidense
durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992
contra George H.W. Bush (Padre) que lo llevó a convertirse
en presidente. En esas circunstancias, James Carville, estratega
de la campaña electoral de Bill Clinton, señaló
que éste debía enfocarse sobre cuestiones más
relacionadas con la vida cotidiana de los ciudadanos y sus
necesidades más inmediatas. Y con el fin de mantener
la campaña enfocada en un mensaje, Carville pegó
un cartel en las oficinas centrales con esta frase junto a
otras dos de menor repercusión.
Play it again, Sam. (Tócala de nuevo, Sam). La célebre
frase de la película Casablanca, cuando Humpry Bogart
en el personaje de Rick, le pide que si ya tocó la
canción ``Según pasan los años´´
para Ingrid Bergman, ahora lo haga para él.
SAY IT AGAIN, JAMES (Dilo de Nuevo, James)
Say it again, James. Para que la gente se de cuenta que los
Estados Unidos no ha superado el problema racial por haber
elegido por primera vez en su historia a un presidente negro.
Ni que piensen que las minorías o los inmigrantes y
sus hijos han alcanzado el mismo status que un auténtico
ciudadano americano.
Say it again, James. Para que nadie crea que, como suele
pasar en países como el nuestro, los mercados votaron
antes que la gente y produjeron una descomunal crisis financiera
para que se termine el predominio republicano en el país
del Norte. Ni que a partir del resultado de la elección
los mercados iban a retornar rápidamente a la normalidad
y a las alzas para apoyar a un nuevo presidente que usará
de modo diferente los impuestos de los carpinteros, plomeros
y obreros de su país para generar inversión
y más puestos de trabajo.
|